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Bájele algo, don Enrique

Bájele algo, don Enrique

«Ganancias Banreservas superaron RD$5,046 millones. BR establece récord de utilidades. Banreservas reduce la cartera pública a un 40.8% del total. Ganancias crecen 112.2%. Reformas del Banreservas le permite duplicar las ganancias.» Así titularon nuestros medios en el día de ayer, aunque mi favorito fue: «¿Por qué BR obtuvo ganancias sobre RD$5,000 millones en 2013?»

Tantas buenas noticias como las que nos avanzó toda la prensa, luego de un suculento desayuno (sin huevos de bubíes) con Enrique Ramírez, el nuevo administrador del BR, obligan a preguntar: ¿Es posible tanta belleza? ¿En tan pocos meses? Y, sobre todo, ¿Cómo?

Lograr cambios tan dramáticos como los que presentó el coloso público bajo una administración con menos de 5 meses realmente choca y sorprende a cualquiera. Especialmente cuando lo ponemos en el contexto del resto de la banca y la economía dominicana.

Comencemos por la pregunta fundamental: ¿Cómo fue que el Reservas duplicó sus utilidades en apenas un año? ¿Aumentarlas 112.5%? ¿Cuando la banca privada de hecho registró una ligera disminución de 1.7% en su rentabilidad durante el mismo tiempo?

La pregunta es obligatoria, pues es gracias a esa superior utilidad que el banco logró mejorar su eficiencia, su rentabilidad sobre el patrimonio (ROE) y, eventualmente, su capitalización.

Una herencia sin explotar 

El Banco de Reservas cuenta con la mayor cartera de inversiones en títulos del Banco Central y el Ministerio de Hacienda. Algunos de esos títulos gozan de un exquisito cupón o tasa de interés que, de liquidarse en un mercado con tasas significativamente menores, le genera una plusvalía o ganancia extraordinaria al banco.

Por alguna razón que desconozco, el banco bajo Vicente Bengoa había sido relativamente tímido en realizar operaciones de esta naturaleza, bastantes comunes y ordinarias en el resto del mercado.

Durante el primer semestre de 2013, sólo se contabilizaron ganancias de esta naturaleza en 3 de los 6 meses, y estas no sumaron más de RD$220 millones o un 13% de las utilidades netas de ese período. Nada significativa que digamos.

En el segundo semestre, y particularmente a partir de la entrada de la nueva administración, se registraron estas transacciones de tesorería durante los 6 meses, por un monto incremental de RD$1,734 millones que ahora representaban el 53% de las utilidades durante esos meses.

De hecho, en el segundo semestre del año pasado básicamente se duplicaron las utilidades del primero. Que no quepa la menor duda: una importante parte de este incremento fue posible, en gran medida, gracias a la ingeniería financiera aquí descrita y ejecutada por el excelente (y nuevo) tesorero del BR, pero trabajando con unos títulos legados por la anterior y, en eso, poco creativa administración.

Obviamente, a mayores ingresos de esta naturaleza, mejora el «índice de eficiencia bancaria». ¿Quiere esto decir que el Banreservas ahora gasta menos que antes? No. El banco aumentó sus gastos de nómina un 32%. ¿Y los privados? 16%.

¿Está BR ahora trabajando con menos personal? No. De hecho, entre junio y diciembre captó 536 nuevos banqueros, por lo que 8 de cada 10 recursos que ingresaron a la banca, fueron al coloso. Ahora en una sucursal del BR trabajan 47 banqueros. ¿En una sucursal privada? 30. ¿Es eso eficiencia? No, para esa eficiencia (la real) se necesitará más tiempo.

Despacio, que ando con prisa

La nueva administración del banco supera, con creces, a la anterior. De hecho, fui quien más cuestionó que se dejara a don Vicente Bengoa por tanto tiempo como lo permitieron dos presidentes.

Pero de ahí a proyectar, ¡en menos de seis meses!, un cambio tan «extraordinario» en una entidad como el Banco de Reservas es, francamente, ridículo.

El crédito público neto sigue siendo un elemento de preocupación, no sólo para el FMI, sino para cualquier analista como este escribidor o los de la calificadora Moody’s (ver cita arriba). Cerró en 2013 en RD$79.0 mil millones, superior a los RD$71.0 mil millones de 2012 y más alto que en toda la historia de la banca.

La ley de «racionalización» descaradamente aprobada por los legisladores en diciembre cayó como balde de agua fría sobre esa calificadora, que ya reiteró su preocupación al respecto, al igual que hizo cuando el absurdo e irresponsable dividendo pagado en 2013 que debilitó el capital del banco. ¿Y la valoración de los bonos del Reservas? Igual que antes.

Por todo esto reitero un título que antes dediqué a otro amigo, antes en el mismo cargo: «Bájele algo, don Enrique».


«La perspectiva negativa en la calificación autónoma (BSFR) refleja la expectativa de una alta probabilidad de más transferencias de recursos del Banreservas al gobierno. De mantenerse esta tendencia, Moody’s consideraría acciones negativas adicionales en esa calificación, para reflejar la continua debilidad en la capitalización tangible del banco.»

Moody’s Investors Services

«Moody’s afirma calificación BANRESERVAS, ETC. » (19 DICIEMBRE DE 2013)

Alejandro Fernández W.

Alejandro Fernández W.

Analista financiero, con más de 25 años de experiencia trabajando con el sector bancario dominicano.



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