Perspectivas a futuro

Perspectivas a futuro

A mis compañeros de Diario Libre.

Nada como apostar al futuro. De una cosa, y sólo de una, podemos estar seguros: ¡De que nos equivocaremos! Dicho esto, uno de los aspectos positivos de ser escribidor es que nuestros pronósticos quedan por escrito, y siempre entretiene revisarlos después para ver que tan grande fue el desacierto.

Hace exactamente un año, un banquero me solicitó mis expectativas en cuanto a las principales proyecciones económicas para el 2013, que entonces, el 10 de diciembre de 2012, se avecinaba.

Vale recordar dónde estaba el país, la economía y la opinión pública en general para aquella fecha, doce meses atrás. Entre el desguañangue fiscal, el maletín lleno de facturas y el paquetollo de 2012, las marchas, las protestas y el malestar generalizado, las perspectivas de 2013 para muchos eran, siendo generoso, pésimas.

Sin embargo, y como se verá en la tabla con mi pronóstico 2013, y como siempre es simpático llevar la contraria, mi opinión de hecho era relativamente optimista.

Tomemos el caso de la tasa del dólar estadounidense. Se decía que la entrada en vigencia del impuesto del 10% a los intereses podría generar una salida masiva de capitales y que eso estaba incidiendo en una aceleración del proceso de devaluación.

Manteniendo firme mi apuesta a la «Regla HVA», proyecté que la devaluación para el cierre de 2013 no rondaría el 5.0% o una tasa de RD$42.20 por US$.

Lo reconozco: Erré. Y en agosto, cuando el mini pánico cambiario, temí errar por mucho. Pero luego del apretón de ese mes, ahora la perspectiva es que cerraremos el 2013 al RD$42.80 o una devaluación de 6.4%. Demasiado mal no nos fue.

La economía, que para muchos iba a entrar en recesión, y no crecería nada en 2013, de hecho concluirá con un ritmo de crecimiento cercano al 3.5%, que se acerca más al 4.5% de vuestro escribidor, que a la debacle que algunos de mis amigos genios de la economía predecían.

La inflación, que proyecté al 5.5%, puede ser que cierre ligeramente por debajo del 5.0% en 2013. Fallamos en esta variable, pues una decisión que pensé que el gobierno tomaría, no se tomó: La sincerización de la tarifa eléctrica.

Verán que mantengo que se hará ese ajuste, pero en 2014, aunque reconozco que más que «van a ajustar», debo escribir que «deberían ajustar».

En otras variables, mi optimismo fue menos iluso y más certero.

Por ejemplo, con la tasa de interés activa, que promedió 13.5% en el 2013… ¡Exactamente el mismo nivel que pronostiqué antes de iniciar el año!

Igual ocurrió con mi expectativa del nivel del crecimiento del crédito privado, que luego de un anémico 3.5% registrado en 2012, proyecté cerraría 2013 a un ritmo cuatro veces superior, o 13.0%. ¿La realidad? En estos momentos, faltando poco para el cierre de año, promedia… ¡12.9%!

¿Qué del futuro? Como apreciarán, mantengo el mismo optimismo de antes, pero ahora esa expectativa no debe sorprender tanto como doce meses atrás.

La economía crecerá en 2014 más que en el 2013. Mi apuesta es la misma: 4.5%. Estamos ahora montados sobre una ola de mejoría en el nivel de actividad económica que no estaba presente en 2012.

Por igual, aunque quedará algo del trago amargo del paquetollo en enero del próximo año, el grueso de resaca se superó (a mucho costo) durante la mini-recesión del primer trimestre de 2013.

No visualizo cambios significativos en los niveles de precio en el país y la tasa de cambio, aunque ahora en la parte superior de la banda de la Regla HVA, se mantendrá relativamente estable con una devaluación de aproximadamente 6% o un RD$45.37 al cierre de 2014.

Las tasas de interés se mantendrán en los niveles actuales durante los próximos meses, aunque pienso que hacia marzo o abril del año que viene se reduzcan, aunque mínimamente, las tasas de referencia.

¿De dónde provendrá el crecimiento de 2014? Pienso que la construcción, el comercio y la manufactura local tenderán a repuntar. Como se ve en la gráfica, al relacionar los ritmos de crecimiento de esos importantes sectores con su crecimiento promedio de los últimos años, claramente se observa que están muy por debajo, y que tenderá a corregirse y a subir.

Esperemos que así será. Si quiere, guarde esta página. Retomaremos nuestra apuesta para esta fecha, en un próximo año, que espero sea de bienestar para todos los hogares dominicanos. Hasta entonces, ¡guarde pan para mayo!


«Quien piensa que los empresarios trabajan en base a cifras y hechos ciertos, y no ficciones, nunca ha leído unas proyecciones a cinco años con las que trabajan en las empresas.»

Malcolm Forbes, empresario

Alejandro Fernández W.

Alejandro Fernández W.

Analista financiero, con más de 20 años de experiencia trabajando con el sector bancario dominicano.


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