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Canastas de la vergüenza

Canastas de la vergüenza

Ni por «gadejo», ni por política ni por necedad, es que el Foro Económico Mundial de Davos nos clasifica como el país que muestra, de 142 analizados en todo el mundo, el mayor despilfarro de los fondos públicos.

La vergonzante práctica de muchas instituciones públicas, independientemente del gobierno de turno, de repartirse, entre ellas mismas y los suyos, las famosas canastas navideñas es la más patética muestra de ello.

Conozco de una otrora exitosa agroindustria exportadora que, al pasar a las manos de la segunda generación (políticamente mejor conectada), se convirtió en una «zona franca» abastecedora de baúles, canastas y fundas navideñas para atender la insaciable demanda para estas dádivas del Estado.

Sé de un funcionario que llama a sus contrapartes, tanto en el sector público como en el privado, para que consideren a su «amiga» como la proveedora de preferencia para sus canastas.

Puedo hablar de más de un funcionario que deja saber, y no tan sutilmente, a quienes de alguna forma regulan, controlan o supervisan en el sector privado, que su preferencia es que le envíen las «atenciones navideñas» directamente a sus direcciones residenciales, sin pasar por sus «despachos» públicos.

Tengo información de una institución pública (sobre la cual me he pronunciado en más de una ocasión en su defensa), cuyos niveles salariales han sido reiteradas veces atacados en la opinión pública, pero que, aun así, llama a «licitación» para la «adquisición de canastas navideñas para sus empleados.»

Sólo la publicación en la prensa del «llamado a la licitación pública» costó, estimo yo, más de RD$200 mil en cuatro diarios nacionales, pues aunque inicialmente el concurso era «abierto», un día después se anunció nueva y sorpresivamente, como «restringido.»

Los primeros 140 (de 691) empleados de esa entidad, cuyo nombre no divulgo, pues sería injusto señalar a una cuando otras, en el mismo sector, hacen lo mismo (o peor), tienen un sueldo promedio mensual de RD$145 mil.

En diciembre recibirán cinco sueldos (el normal, el de Navidad y tres de «bonificación»), por lo que los 140 funcionarios agraciados tendrán una entrada de RD$725 mil en promedio.

Ahora, dado el «interés de la presente gestión de potenciar el bienestar de sus recursos humanos y fortalecer el espíritu navideño a lo interno de la entidad», también recibirán «cestas contentivas de productos tradicionales para las festividades de Navidad y Año Nuevo.»

¡Qué tierno!

Si vamos al otro extremo, nos encontramos con la Policía Nacional, que estas Navidades repartirá, oigan esto, dos baúles «Premier Presidencial CRU Classe Tipo ‘A'», doce baúles «Protos Tipo ‘A’ y ‘B'», 100 baúles «Super Ejecutivos», 350 baúles «Ejecutivos», 436 baúles «First Class» (me encanta el anglicismo), 819 canastas «Ejecutivas» y, como para «boronear» con los de la calle, 8,300 canastas «Populares.»

Al encontrarme con estos datos en www.comprasdominicanas.gov.do, sólo atiné a recordar una reciente pieza de Juan Bolívar Díaz, donde nos recordó, decepcionado y frustrado, que, también según Davos, brillamos por ser los peores de todo el mundo en cuanto a «confiabilidad en los servicios policiales.»

¿Y cómo no sería así, se pregunta don Juan, cuando el jefe de la Policía Nacional gana un salario de RD$67 mil? Sin ir muy lejos, sus 43 generales promedian RD$31 mil, sus 349 coroneles RD$20 mil, mientras que, para irnos al boroneo popular, los 20 mil sargentos, cabos y rasos policiales ganan salarios que promedian RD$6 mil al mes y dietas alimenticias de RD$18 al día.

Se me hace difícil pensar en un mayor reflejo de la injusticia, la iniquidad y el despilfarro de los fondos públicos, nuestros impuestos, que la vergonzante práctica de «canastear» en la Navidad dominicana, un ejercicio difícil de imaginar en otras latitudes.

A la fecha de escribir esto, siempre según la Dirección General de Compras, sólo hay tres licitaciones abiertas para la compra de más de 17,000 canastas navideñas de la Policía Nacional, el Ministerio de Deportes y el Secretariado Administrativo de la Presidencia.

¿Quién sabe cuántas decenas de miles más se comprarán en las próximas semanas? Para colmo, y como verán, por los productos que componen las canastas, ron dominicano sólo se oferta en la más popular, pues el 95% del valor de la de los más turpenes es de origen extranjero e importado.

Todo lo anterior, en un año donde el Presidente de la República, hace apenas seis meses, se mostró ante nosotros en la televisión, cansado y angustiado, admitiendo que «cualquier esfuerzo de la sociedad dominicana tiene que iniciarse por el propio Gobierno», y hablándonos de su «propósito de generar un ambiente de austeridad.»

En un año donde la empresa privada (que pocas canastas repartirá), la real generadora de valor agregado y empleos productivos, ha tenido que sostener un aumento relativo de 16% en su tasa de impuesto sobre la renta.

En un 2011, en el que cientos de miles de deudores (que canastas no recibirán) del sector financiero enfrentaron aumentos de hasta 2% en la tasa de sus préstamos, sólo gracias al creativo impuesto a los activos bancarios.

Todo por un inesperado y descabellado paquetollo fiscal, impuesto a la población para aliviar un déficit público de despilfarros y deudas, que aunque no tiene espacio para la educación, si lo tiene para baúles de vinos Protos, whiskys de 18 años y bombones de chocolates «Premium.»

Insisto: no es «gadejo», ni politiquería ni necedad. Quien tenga estas Navidades y en estos tiempos de crisis económica, un empleo fijo y un doble sueldo, tiene también más que suficientes razones para celebrar.

Revisemos, todos, independientemente del partido de gobierno de turno, nuestras prioridades. Dejemos, por favor, estas humillantes dádivas guardadas en el baúl de la vergüenza.

Fuente: Dirección General de Compras y Contrataciones Públicas (www.comprasdominicanas.gov.do) Análisis BetaMetrix.


«Les recordamos que deben iniciar con la debida antelación los procedimientos de selección para las adquisiciones propias de fin de año, tales como: Canastas, Bonos, Electrodomésticos, Eventos, etc.»

Dirección General de Compras y Contrataciones de la República Dominicana, Aviso «Sobre Compras Navideñas» (6 de octubre de 2011)

 

 

Alejandro Fernández W.

Alejandro Fernández W.

Analista financiero, con más de 25 años de experiencia trabajando con el sector bancario dominicano.


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