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Déjà vu económico

Déjà vu económico

De todos los yoguismos por los que se hizo célebre, el Yankee favorito de mi padre quizás es mejor recordado por aquel de que «es como un déjà vu otra vez…» Al igual que Yogi Berra, que celebraba los batazos sucesivos de Mantle y Maris, aplaudo las aspiraciones de nuestro equipo económico de repetir, en 2011, los logros de 2010.

Si de apostar se tratara, más que repetir el año pasado, este se parecerá más al 2008. Recordando aquel pienso que volveremos a ver lo que nos espera los próximos doce meses.

Las similitudes son obvias, y la verdad es que le pondrían a cualquiera los pelos de punta. Pero hay diferencias, y en ellas está la clave para sustentar nuestras predicciones económicas de 2011.

En términos macroeconómicos, 2007 cerró tal como cerramos 2010: un éxito rotundo, en términos bancentralianos. La economía creció espectacularmente (un 8.5%), al igual que el 7.8% de 2010 que nos anunciaron con la cara seria antes de haber terminado el mismo año en cuestión.

En su programa monetario, el BC proyectaba para 2008 un crecimiento exactamente igual al que recién nos anunciaron para 2011: 5.5%. (Nota al margen: aun con el mundo derretido, crecimos 5.3%.)

Las reservas internacionales netas, piedra angular de nuestro blindaje, alcanzaron un récord histórico al cierre de 2007 (US$2.3 mil millones) así como las de 2010 llegaron (efímeramente eso sí) a US$3.3 mil millones, luego de aumentar US$607 millones y US$491 millones, respectivamente.

Parte el sustento para ese aumento de moneda dura es el mismo con que logramos la meta de 2010: con inversiones de cartera (léase «fondos golondrinos») de US$949 millones los 12 meses de 2007 y US$558 millones a septiembre pasado.

Aunque el escenario internacional de inicios de 2008 ya venía estremeciéndose con la crisis de los EEUU, al igual que ahora sentimos la continua incertidumbre económica global, nuestros bonos soberanos pagaban entonces sólo 3.79% más que los bonos del tesoro yanqui. ¿Ahora? 3.70%.

Como nos recordara el Superintendente de Bancos en estos días, detrás de cada buen aumento en el PIB se esconde un igualmente espectacular aumento en el endeudamiento.

A saber: la cartera de créditos al sector privado aumentó en 2007 el récord histórico de 33%, parecido al 23% con el que cerramos 2010.

Para resolver cualquier misterio, «cherchez la femme» decía Dumas. Para entender por qué nos endeudamos tanto busque la tasa de interés. En 2007 disfrutamos de una tasa preferencial para préstamos nunca vista: 10.1%. Insólita, pero no tanto como el 7.5% que algunos vieron en 2010.

Tanta belleza implicó sacrificios. Al igual que en 2007, los depositantes de 2010 no lograron mantener el valor de su dinero al percibir tasas de interés reales de (0.2%) y (0.6%), respectivamente.

La banca estaba presta a rendir sus servicios. Blindada entonces como lo está ahora: su cartera vencida era 3.2% en 2007 (3.0% en 2010), su solvencia siempre muy por encima al 10.0% requerido y, como compensación, rédito a sus accionistas 20.2% entonces y 23.2% en el año recién cerrado.

Pero, pero, pero… A inicios de 2008, al igual que en estos meses, se aglutinan las mismas nubes que desde fuera ensombrecen nuestras expectativas. En esos primeros meses de hace tres años, el BC justificaba el endurecimiento de su política por las presiones ejercidas por el precio del petróleo.

El barril promediaba entonces US$94.5. ¿En cuánto cerramos ayer? A US$92, con proyecciones de que en el 2011 promediarán (no se asuste con el parecido): ¡US$94.0!

Como mostramos en la gráfica, el petróleo no es el único «commodity» alcista. Muchos otros rondan hoy los niveles de 2008. Por eso, estemos claros, es que los titulares en la prensa local resaltan el aumento en el transporte y en la canasta familiar. Por eso, también, caen gobiernos como la tiranía que por tantos años regentó Túnez.

Entonces, ¿qué esperamos?

«Un ajuste» escribí a inicios de 2008. «Un ajuste» espero para el 2011. Siendo la estabilidad macroeconómica uno de los principales logros del gobierno, y siendo este (¡aunque quién sabe!) el último año completo bajo su mandato, no dudo que las metas «macro» se alcanzarán. Si crecimos 5.3% en 2008, sepa que en 2011 será más del 5.5%. Igual la tasa de inflación en un dígito y esa tasa de cambio apúntelo que rondará los RD$38.50 por dólar en doce meses.

¿Por dónde vendrá el ajuste? Las tasas de interés aumentarán, como de hecho ya se evidencia. Nunca como el 2008, pero aumentarán. Aunque esto de las predicciones es difícil, sobre todo cuando se tratan del futuro. Eso también lo dijo el Gran Yogi Berra.


La cifra

403 millones de US$

ha sido la caída registrada en las reservas internacionales netas en lo que va de 2011. Sorprende, y mucho, pues sólo en el mes de diciembre 2010 (para el cierre de año), habían aumentado US$706 millones.

¿Por dónde vendrá el ajuste? Las tasas de interés

aumentarán, como de hecho ya se evidencia.


«Los reportes que hemos recibido de los inversionistas institucionales es que la tasa de interés está por debajo del 7% para bonos dominicanos, colocados a 10 años; y si la colocación es a 30 años, entre 7.5% y 8%.»

Lic. Vicente Bengoa Albizu, Ministro de Hacienda

Alejandro Fernández W.

Alejandro Fernández W.

Analista financiero, con más de 20 años de experiencia trabajando con el sector bancario dominicano.



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