Navidades bancarias

Navidades bancarias

La Navidad llegó temprano. Dos de nuestros más destacados banqueros, uno privado y otro bancentraliano, leyeron el deseo de todos los dominicanos. Poniéndose sus mejores disfraces de Santa Claus, con ojos sinceramente esperanzados y bien intencionados, nos adelantaron las buenas nuevas: en diciembre, la tasa de interés descenderá.

Al primero lo envolvió el optimismo de alguien que sabe que las tasas actuales afectan negativamente el bienestar de sus clientes y el de su banco. Todo dependerá, claro, de la economía internacional y las variables macroeconómicas.

El segundo, claramente menos cómodo en su rojo navideño, fue más técnico. Lo del aumento en las tasas es algo «transitorio», va combinado con aquello de la política fiscal, y no olviden, otros países están haciendo lo mismo. Pero tranquilos, para Navidad (o quizás para los Reyes) los intereses retomarán nuevamente su nivel.

Les tengo malas noticias. Sólo espero que mis hijos (con sus respectivos cinco y siete años), no me estén leyendo. Hay promesas que ni Santa ni la Vieja Belén pueden cumplir. El que la tasa de interés en su préstamo bajará de aquí a Noche Buena, los Reyes o Semana Santa es una de ellas.

Comprendo la decepción. En los últimos años, son cientos de miles (posiblemente hasta un millón) los dominicanos que adquirieron sus primeros préstamos a un costo que sólo nuestros abuelos conocieron.

Como muestran las gráficas, de febrero a la fecha, el tipo de interés que los bancos pagan aumentó 121%, el mayor incremento registrado en los últimos 10 años. De una base de 6.5% en febrero, la tasa pasiva ya promedia el 14.4%. El colmo es que todo ocurrió en siete meses, otro récord histórico.

Para poner esto en contexto, basta con recordar que en la última gran crisis criolla, la del 2002-2004, el aumento fue de 92%, pero tomó 30 meses para que el 12.1% de enero 2002 subiera al pico de 23.3% en mayo de 2004.

Excluyendo ese ciclo de nuestra historia reciente, y el aumento que brevemente surgió en el 2005 hasta tanto no se subsanó la coyuntura del Banco del Progreso, típicamente las tasas de interés en nuestro país toman hasta quince meses para volver a bajar de manera definitiva.

De mantenerse ese patrón en el ciclo actual (recuerden: ¡sólo lleva siete meses!), podríamos esperar que los intereses bajarán para el Día de las Madres.

Eso cuenta la historia, y como bien dicen (¿decían?) en Wall Street, el desempeño pasado no necesariamente es un buen indicador de lo que podemos esperar para el futuro.

Como para aplacar a los economistas, que ya me los imagino acusándome de creyente de una oscura secta «chartista» (aunque saben de mi amistad con una bruja), correspondería explicar las razones detrás del aumento tan dramático en el costo del dinero en 2008.

Intentaré, respondiendo la pregunta inversa. ¿Qué tendría que pasar para que las tasas, cuyo incremento es odioso para todos, «retomen su nivel»?

Léase como lista de Navidad: El gobierno reduciría el gasto. Por mucho. De verdad. Capitalizaría el Banco Central. Ahora, no en 2009. La segunda línea y el otro trencito se pospusiera. Para siempre. Sin déficit fiscal, la liquidez del Reservas se destinaría a fines más productivos. (¿El agro?) La banca mejoraría su eficiencia. Esa tasa de cambio… ¿Será que la dejamos flotar? ¿Alguito?

Obsérvese: Mi lista no incluye petróleo a US$50, ni al FMI ni más discursos. Santa, el de verdad, me mirará cual si fuera un niño goloso. Casi que lo oigo exclamar: «¡Ho-ho-ho!»

Los afortunados en tener parte de sus ahorros depositados en el extranjero, sobre todo en EE.UU., están nerviosos luego del Lunes Negro. La crisis es seria, sobre todo porque uno no termina de ver la luz al final del túnel. Ahora bien, si usted no ha perdido su dinero a estas alturas, puede estar tranquilo, salvo que tenga una cartera en acciones o instrumentos exóticos vinculados a bancos de inversión o al negocio hipotecario en los EE.UU. Allá puede ser que quiebren 300 bancos más (en 1990 fueron 1,500). ¿Mi tranquilidad? No olvidemos: son casi 9,000 en total y el seguro FDIC nunca ha fallado.


¿Subirán más las tasas aquí?

Si pensamos que difícilmente las tasas en RD$ bajarán, ¿será que subirán más? Es posible que aumenten algo más en los próximos meses. Nunca, pienso, en la misma magnitud, o con la misma rapidez, de lo que ya ha ocurrido. Si de predicciones se trata, estimo que el promedio de la tasa de interés para los próximos nueve meses será muy parecido al que tenemos en la actualidad. Si quiere estar tranquilo, hable con su banco para ver si pueden fijar la tasa por un plazo mayor a los 90 días. Algunos pueden hacerlo. Considérelo.

Léase como lista de Navidad: El gobierno reduciría

el gasto. Por mucho. De verdad. Capitalizaría

el Banco Central. Ahora, no en 2009. La segunda

línea y el otro trencito se pospusiera. Para siempre…


La cifra

0%

De los más de US$1,500 millones invertidos por la banca en instrumentos financieros del extranjero están afectados por las quiebras de Bear Stern, Lehman Brothers, AIG o los demás colosos caídos. El depositante local puede estar más que tranquilo.


«Creo que la situación de la tasa de interés mejorará cuando el presidente Fernández anuncie y ponga en vigencia las medidas para enfrentar los gastos fuertes en el sector eléctrico y de transporte».

Rafael Camilo, superintendente Bancos (Julio ’08 con tasas 20% mejores que ahora.

Alejandro Fernández W.

Alejandro Fernández W.

Analista financiero, con más de 20 años de experiencia trabajando con el sector bancario dominicano.


Etiquetas:
Política monetaria

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