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De dólares y otros demonios

De dólares y otros demonios

 Seis años antes de la crisis bancaria de 2003, países como Tailandia, Malasia e Indonesia enfrentaron una debacle a partir de julio de 1997 de orígenes sorprendentemente similares.

Además de sistemas financieros débiles y pocos supervisados, préstamos vinculados y fraudes, un factor dominante fue la sobre exposición a pasivos de corto plazo en moneda extranjera, tanto por parte de las empresarios como de los banqueros.

“Arbitrar” con los diferenciales de tasas de interés se convirtió en el pasatiempo favorito de muchos agentes, quienes confiaron, o apostaron, a que las autoridades económicas mantendrían el valor del peso dominicano a toda costa. Implícitamente se entendió que el riesgo cambiario lo asumía el Estado y, lo que es aun peor, a ningún costo para los especuladores.

Mientras los economistas hablaban de incentivos perversos y riesgo moral, los agentes se endeudaban en dólares al 8% y colocaban el equivalente en pesos al 18%. No sorprende, entonces, que solamente la banca múltiple acumulara US$2,900 millones en pasivos en moneda extranjera, cuyo desmonte (o “unwinding”) precipitó e intensificó la caída de 2003.

¿Se repite la historia?

Si bien es cierto que entonces nos pasaron inadvertidas las lecciones de la crisis asiática de 1997, inquieta si ahora también se han olvidado las de 2003.

Los datos reconfortan: los préstamos en moneda extranjera que otorga la banca han caído 46% desde su pico en mayo de 2003 y hoy apenas alcanzan US$1,175 millones, de los cuales cerca del 50% los otorga el estatal Reservas. El crédito bancario en dólares, que llegó a representar el 43% del total en 2003, a junio de 2006 está igual que en agosto de 2000: un 21%. Tomar préstamos en US$ en vez de RD$ no tiene sentido, considerando que el diferencial es de 7.7%, una tercera parte de lo que fue en julio 2004 (23.2%).

Parecería entonces que hemos logrado exorcizar el demonio del pasivo dolarizado. Pero para no olvidar, la sabiduría del sermón es siempre bienvenida.


“Repito, estamos pidiendo dinero prestado en dólares y no tenemos dólares… el problema es caer en un default por una quiebra en dólares …”

Padre José Luis Alemán, S.J. (septiembre 2006)

Alejandro Fernández W.

Alejandro Fernández W.

Analista financiero, con más de 25 años de experiencia trabajando con el sector bancario dominicano.


Etiquetas:
Análisis cambiario

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