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Anatomía de un banco: sus estados financieros

Anatomía de un banco: sus estados financieros

Argentarium dedicó una serie de tres artículos al Reglamento de Evaluación de Activos (REA) la herramienta utilizada por los banqueros para analizar a sus deudores, generalmente comerciales, industriales o personas físicas. Ahora giramos en 180 grados para ofrecer una orientación introductoria, sobre cómo evaluar la gestión de una entidad bancaria.

El insumo principal para este ejercicio lo hemos visto recientemente: los estados financieros auditados, que anualmente publican los bancos. Trimetralmente vemos estados abreviados, que incluyen solamente el estado de situación y de resultados. Adicionalmente, la Superintendencia de Bancos publica los estados financieros mensuales de todo el sistema financiero en su página web (www.supbanco.gov.do).

Los estados financieros auditados tienen la riqueza de ofrecer una cantidad de informaciones que requerirían un libro para comentar. Ahora, es tanta la información y tan pequeña la letra, que uno se pregunta por dónde comenzar y por dónde terminar. Proponemos empezar destacando las diferencias entre el análisis de un banco y el de una empresa típica, generalmente comercial o industrial. Luego repasaremos el estado de situación, que nos dice lo que el banco tiene (sus activos: efectivo, préstamos y activos fijos) y lo que debe (sus pasivos y patrimonio: fundamentalmente depósitos y acciones) y a quién le debe (sus depositantes/acreedores y residualmente a los mismos accionistas). Es curioso para un analista de bancos neófito pensar que un préstamo comercial, en el caso de un banco, no es un pasivo sino que es uno de sus activos más valiosos; refleja así el balance de la entidad financiera el inverso del balance de una empresa comercial o industrial. Las diferencias se visualizan más concretamente cuando apreciamos (ver cuadro anexo) cómo un banco y una empresa llegan a un mismo retorno sobre su patrimonio (el 21.0%). Lo primero que resulta evidente es que el margen bruto con el que trabaja un banco es significativamente menor que el de una empresa industrial. El otro elemento importante es notar que los bancos tienen ciertos renglones de gastos (como son las provisiones para activos riesgosos) y de ingresos, que son significativamente más importantes que sus equivalentes, de haberlos, en una empresa comercial o industrial.

El resultado de esto es un retorno sobre activos mucho más bajo para los bancos que para las empresas. Para poder maximizar estos resultados frente a sus accionistas, los bancos aplican el concepto de apalancamiento (la relación de lo que pone el accionista y lo que pone el acreedor o depositante) muy por encima de lo acostumbrado en el sector real de la economía. Es precisamente por este alto nivel de apalancamiento que las entidades bancarias merecen un estudio, y una regulación y supervisión especiales.


«El caso del Progreso lo venimos trabajando desde septiembre 2004 así es que la supervisión estaba donde tenía que estar…»

Rafael Camilo, Superintendente de Bancos


Lecturas recomendadas:  Anatomía de un banco: su balance generalAnatomía de un banco: sus estado de resultados.

Alejandro Fernández W.

Alejandro Fernández W.

Analista financiero, con más de 25 años de experiencia trabajando con el sector bancario dominicano.


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