La mujer del César y la Superintendencia

La mujer del César y la Superintendencia

Me dijeron una vez que los amigos no están para decirse las cosas buenas, sino aquellas en las que pueden mejorar. He cubierto la gestión del Superintendente de Bancos, Rafael Camilo, desde los inicios de esta columna y, al pasar balance de lo escrito, no queda duda sobre cuál es la opinión que mantengo, hasta ahora, sobre ella.

Allá en agosto del 2004, con la crisis bancaria todavía latente, ¿qué se podía esperar de un “Super” camilista, sociólogo, profesor, economista y político? Los resultados, que a muchos sorprendieron, no se dejaron esperar.

Por la renegociación de los componentes bancarios del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el cumplimiento de todos los compromisos asumidos, que incluyó el manejo y la eventual solución de un banco múltiple con potencial “sistémico”, entre otros aspectos, no me queda duda que la gestión camilista pasará a la historia bancaria dominicana como una de las más serias, íntegras e independientes que haya regenteado el sistema financiero dominicano. Al terminar su mandato en agosto próximo, será la segunda más longeva en los sesenta años del supervisor, tradicionalmente caracterizado por gestiones débiles, donde las pocas buenas resultaron más bien efímeras, y sujetas siempre al poderoso interés bancario del país y los pasillos palaciegos.

Faltando un año más

Así es que la mujer del César es seria, pero me pregunto: ¿aparenta serlo? En un sentido, como establezco abajo, definiti- vamente que no, aunque tiene Camilo y su equipo la posibilidad de rectificar antes de agosto (del 2008… ¿o el 2012?).

www.supbanco.gov.do

No son pocas las incongruencias (algunas peligrosas), y aún más las debilidades, de la página Web de la Superintendencia, que por su delicada naturaleza es ya un canal formal de difusión y comunicación oficial en esta era digitalizada.

Por lo menos hasta la semana pasada, resulta que el difunto Grupo Bancrédito se mantenía como uno de los “grupos financieros” supervisados por la “Super.” Roberto Bonetti, que transitoriamente asumió la presidencia del Banco del Progreso, aparentemente lo sigue siendo. No obstante la Ley Monetaria y Financiera del 2002, y los más de 20 reglamentos financieros emitidos desde entonces, en la sección “Normativa” de la página

Web se continuan publicando normas prudenciales y otros instructivos, derogados todos, cuya fecha de publicación promedia 1994. Las tasas de interés que las entidades cobran en las tarjetas de créditos se publicaban (sin uniformidad o consistencia) pero, de buenas a primeras, en abril del 2006, dejaron de registrarse.

Una tabla de la sección “Entidades Financieras” indica que operan 39 financieras, 23 bancos de desarrollo y 116 agentes de cambio en el país. Pero cuando el analista busca sus estados financieros, que la SIB tiene la obligación de reproducir, solamente se encuentran allí el 70% publicados.

Para la banca múltiple, la serie de los estados financieros disponibles digitalmente se inicia en el 1998 y termina en junio de 2007. Pero del año base (1998) solamente se encuentra el mes de septiembre, y no es hasta enero del 2001 que se retoma su errática reproducción.

Una verdadera pena

En este mundo globalizado, donde muchos depositantes e inversionistas son extranjeros, la proyección institucional de una entidad, o de todo un mercado, normalmente se hace a través de la Internet. Los voluminosos “boletines estadísticos” ya pasaron de moda, por la menos en la Superintendencia de Bancos, pues no recuerdo el último tomo. Más razón, pues, para que la versión digital se haga con cierta profundidad, calidad y uniformidad.

El problema es que tampoco encontrará esas compilaciones o análisis en www.supbanco. gov.do, más allá de un “boletín interno” (con muchas fotos), repeticiones de notas de prensa y un album digital de funcionarios “despachando.” Comprendo que la SIB tuvo otras prioridades en años recientes. Pero si en su portal se “revela que el sistema financiero está excelentemente bien”, ¿no habrá llegado el momento de vestir mejor la mujer del César? Mientrás tanto, www. bancentral.gov.do seguirá siendo el punto de referencia del mercado. Revise eso, Superintendente. El tiempo pasa. Y rápido. Respetuosamente.

Alejandro Fernández W.

Alejandro Fernández W.

Analista financiero, con más de 20 años de experiencia trabajando con el sector bancario dominicano.



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