Asociaciones A&P prestan 21% más que en 2006

Asociaciones A&P prestan 21% más que en 2006

El subsector financiero solamente aumentó su base de depósitos un 1% al cierre de 2007, por lo que hizo uso de sus excedentes de liquidez y capitalización para financiar el aumento de préstamos.

Cual si fueran peces luchando contra la corriente, las asociaciones de ahorros y préstamos (A&P) del país mantuvieron, en el 2007, su lucha por la supervivencia. Algunas asociaciones, y no necesariamente las más grandes, han sido más exitosas que otras en mantener cierto dinamismo comercial frente a los continuos embistes de la más avispada banca múltiple. Al igual que sus contrapartes accionados, las teóricamente mutualistas A&P del país lograron cerrar el 2007, según confirman las tablas del Tercer Ranking Sectorial BetaMetrix- CLAVE, mejor que en el 2006. ¿Lograrán mantenerlo?

Las asociaciones A&P, entre las entidades que más se beneficiaron del salvamento bancario de 2003 y de las altas tasas de interés que subsecuentemente ofertó el Banco Central, vienen enfrentando desde hace años un ambiente competitivo muy diferente al que las vio nacer décadas atrás. Exoneradas de impuestos, con mercados altamente segmentados y “protegidos”, bajo la tutela de un supervisor y regulador paternalista (el BNV de antes) y disfrutando de la lealtad de sus asociados de las cuentas de ahorro y los préstamos hipotecarios, productos entonces de poco interés para la banca comercial, logaron acumular RD$15 mil millones en sus 46 años de existencia, con un índice de mortalidad o quiebra “institucional” insignificante.

Tiempos que cambian

El otro lado de la moneda, no obstante, ha sido su cada vez menor participación en el mercado financiero de la República Dominicana. Si las A&P iniciaron esta década con una participación cercana al 17% del mercado (en su cima llegaron al 20%), esa participación se vio reducida a 15% en el 2006 y a 13.5% del total de activos en el 2007.

A su último cierre fiscal, el sector logró revertir la tendencia negativa que venía mostrando un año antes, cuando su rentabilidad había sido fuertemente afectada por el nuevo régimen de estabilidad macroeconómica del país y sus inversiones en el Banco Central fueron renovadas a tasas mucho menores que las prevalecientes durante la crisis de 2003. Es así como en el último cierre fiscal lograron aumentar su utilidad neta en casi 40%, crecimiento que contrasta con la reducción de igual proporción en 2006.

¿Cómo lo lograron?

Al igual que el resto del sector financiero, una clave fue abocarse a cumplir con la misión de prestar. El sector canalizó en el 2007 en forma de préstamos el 66% de sus depósitos, cifra bastante mayor que el 54% de un año atrás. Con un crecimiento en su total de activos de apenas 2%, las asociaciones básicamente se quedaron del mismo tamaño que antes. La diferencia clave estuvo en la transformación de una parte importante de esos activos, anteriormente colocados en el Banco Central y en la banca múltiple, en préstamos a sus clientes.

Retos importantes

Aunque las asociaciones A&P, con su solvencia del 43.4% y liquidez del 61% de sus depósitos, mantienen una solidez financiera muy superior a la de la banca múltiple, enfrentan retos que deben superar en el corto plazo.

El primero tiene que ver con la calidad de la cartera, que muestra en el 2007 una morosidad de 4.3%, superior al 3.8% de 2006. La cobertura de esa cartera vencida por provisiones muestra igual tendencia negativa (de 117% a 105%), hecho que podría afectar su rentabilidad en el futuro cercano, si no logran reestructurar esos préstamos dudosos. Los anteriores indicadores son más que aceptables, pero llama la atención que en momentos en que la tendencia económica es tan favorable, el sector A&P no logre mostrar una mejora generalizada, tal como la lograda por la banca múltiple en años recientes.

Igualmente sorprende que las asociaciones no logren mejorar sus índices de eficiencia, como (tímidamente, eso sí) han hecho los bancos, en estos tiempos de bonanza. En el 2007, por cada RD$100 en ingresos, las A&P destinaban el 76% a gastos administrativos, más que el 73% de la banca en igual periodo o que el 71% gastado por las A&P en el 2006. Por lo visto, las adecuaciones necesarias para participar en un mercado cada vez más competitivo han puesto a un lado el tradicional sentido de “economía” que caracterizó al sector.

Una particularidad que el sec- tor A&P sí comparte con la banca múltiple es su alto grado de concentración: los tres colosos (Popular de A&P, Cibao y La Nacional) dominan el 70% de los activos del sistema, mientras que otras 13 entidades se reparten el resto del pastel. La concentración tenderá a aumentar con el tiempo, si se toma en cuenta que esta tríada de colosos mutuales también está entre las entidades de mayor crecimiento en el 2007.

A juzgar por los pronósticos de algunos economistas, la corriente económica que tendrán que nadar las A&P parece ser que se endurecerá en el futuro cercano. Algo tienen a favor: los peces serán menos, pero más grandes. La agilidad de estos colosos frente al cambio está por verse. La demostrada a la fecha luce insuficiente.


 

ARRIBA

La recuperación de la rentabilidad del sector AA&P, y su mayor enfoque en la colocación de créditos a sus asociados (en vez de servir de sucursales del Banco Central y otros bancos), posiciona al sector positivamente hacia el futuro.


 ABAJO

El proceso de consolidación tan esperado en el sector mutualista, y pro- nosticado por muchos (incluso el propio Superintendente de Bancos) ha quedado en el limbo. ¿Qué pasó ahí? Mientras tanto, las pequeñas A&P crecen más que las grandes.


Un año de pocos cambios en el Ranking A&P

De las 10 más grandes, solamente La Vega Real y La Previsora lograron subir un escaño cada una en este ranking, superando a la Dominicana y la Noroestana, respectivamente, aunque por muy poco.

La Nacional de A&P (#3) se acerca cada vez más al total de depósitos acumulados por la santiaguera Asociación Cibao (#2), aunque su participación de mercado en términos de activos todavía dista bastante. ¿Por qué la diferencia? A la mayor capitalización de la Cibao, cuyos asociados le proveen, además de muchos depósitos, más capital.

En términos generales, aunque la rentabilidad mejoró sustancialmente cuando se compara con el período anterior, claramente que un retorno sobre el patrimonio (de los asociados, recuerden) de 8.7% en todo el sector es poco aceptable. Las A&P tienen dos opciones: o generan más rentabilidad por cada RD$ de sus asociados, o devuelven parte del patrimonio acumulado a sus verdaderos dueños. Con pocas excepciones, parece que ambos retos todavía les resultan difíciles.

Alejandro Fernández W.

Alejandro Fernández W.

Analista financiero, con más de 20 años de experiencia trabajando con el sector bancario dominicano.



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