En tu primera quincena…

En tu primera quincena…

Te felicito. Tu primera quincena. Nunca olvidarás el primer aviso de “¡Ya depositaron!” parar luego encontrarte con el fruto de tu trabajo acreditado en tu cuenta bancaria.

Ojalá que leas estas recomendaciones justo ahora que estás iniciando tu vida laboral. Yo las hubiese querido leer allá en el 1994, cuando recibí mi primera nómina.

Primero:

Respeta tu sueldo. Quizás te parezca poco y pienses, por ejemplo: “Solo gano RD$16,000, eso no es dinero… ¿Qué puedo hacer con eso?”

Reflexiona. Debes saber que estás ganando más que el 60% de los asalariados dominicanos del 2016.

Lo que es más, ¡tienes un empleo! En esta época de los “ni-nis”, donde uno de cada tres jóvenes (30%) están desempleados, tener un ingreso fijo nunca será poca cosa.

Recuerda: Este es tu primer paso. Asumiendo que mantengas ese ingreso, y lo ajustemos por inflación, en tu cuenta de nómina depositarán RD$2.8 millones en tu primera década de trabajo. ¿Te parece poco?

Segundo:

Si no te planificas, así sea mínimamente, cuando me encuentre contigo en 10 años, cabizbajo me dirás, como me han admitido muchos otros jóvenes, “Alejandro, yo he producido mucho dinero…” pero “No se dónde se me fue todo” o “No tengo nada a mi nombre” o que “Hasta el carro que tengo lo debo”.

Antes de recibir tu primer sueldo ojalá sepas el nombre y apellido de cada peso en tu nómina. Por ejemplo, cuántos serán para gastos fijos, para “chulerías” y para tus ahorros.

Por cierto (y tercero):

Desde ahora solo puedo decirte, como si se lo estuviera gritando a mi “yo” de 1994: “¡Ahorra! ¡Ahorra!”

Si desde ya decidieras no gastar tus primeras diez regalías, al finalizar esa década habrás acumulado nueve (9) meses de tu sueldo.

Si además apartas 10% de tu sueldo, a tus 30 tendrás un colchón de RD$450 mil, que te permitiría dejar de trabajar por un año y medio o que te servirá para tu primer vehículo o el inicial de tu primera casa.

Cuarto:

Ojalá que tu plan de ahorro ande en “piloto automático”. Sea a través de una cooperativa, un banco o un fondo de inversión, autoriza una deducción automática de tu ahorro, de tal forma que ni lo veas en tu cuenta de nómina. “Dinero que no ves, dinero que no te hará falta”.

Quinto:

Desde que el banco de tu nómina vea que tienes tres meses recibiendo tu sueldo, comenzarán a ofrecerte tarjetas de crédito y préstamos.

Respeta el crédito. Ciertamente es importante desarrollarlo y tener acceso a él, pero mientras más puedas evitar contratarlo, tanto mejor.

Puedes iniciar tu historial con una tarjeta, manejándola correctamente, sin financiarte y pagando al día.

Sexto:

Guarda pan para mayo. En tu primera década, que no te sorprenda si cambias de trabajo varias veces.

Ojalá sea voluntariamente, pero otras veces te cancelarán. Me pasó a mi. (Dos veces.) No tiene nada de malo, es parte de la vida. Con las puertas que se cerrarán, otras se abrirán. Pero entre una y otra, ojalá tengas un “clavito” para manejar esas “transiciones” desempleado con el menor trauma posible.

Créeme: Ese fondo de emergencia es la mejor inversión que tendrás a tu alcance para asegurar tu sanidad económica y mental. ¡Constrúyelo! Si quieres aprender a construirlo puedes leer: ¿cómo construir un fondo de emergencia?

Séptimo:

Identifica el monto que tu empleador y tú aportan todos los meses a tu cuenta de pensión con la AFP. Duplica tú mismo, por tu cuenta, ese mismo monto, pero en US$. Luego inviértelo en la bolsa, también en dólares. Hazlo. ¡No sabes cuánto te lo agradecerá el futuro tú!

Octavo:

Aprovecha todas las oportunidades en tu lugar de trabajo. Para relacionarte, para darte a conocer, para aprender, para intercambiar con clientes y proveedores, para desarrollar habilidades que puedas transferir a otros empleos…

Explota todas las capacitaciones que tengas a tu alcance. ¡Son una inversión en tu propio capital (humano) y no sabes cuánto, cómo o cuándo le sacarás provecho!

Noveno:

Cuídate de llevarte de algunos compañeros de trabajo y del efecto BAM (“bulto, allante y movimiento”). No hay aumento o promoción que dé a basto para satisfacer tantos cantos de sirena y tentaciones. Lee: La historia de Juan y Anita.

Décimo:

Edúcate financieramente. Lee este portal. Aprovecha nuestras conferencias (¡solo RD$250!) que inician este sábado. Regístrate en Conferencias Preserva.

Alejandro Fernández W.

Alejandro Fernández W.

Analista financiero, con más de 20 años de experiencia trabajando con el sector bancario dominicano.



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