¿Y cuándo es que bajarán los precios?

¿Y cuándo es que bajarán los precios?

El precio del barril del petróleo se ha desplomado, desde junio de 2014 a la fecha, un 57% o US$60. Todos nos preguntamos, ¿y cuándo será que se reflejará eso en los demás precios? ¿O es que cuando sube el petróleo, sube todo, y cuando baja se queda igual?

Fascina ver cómo la caída en los precios del crudo se parece, en su magnitud y su “timing”, al desplome de 2008, cuando el oro negro bajó de US$134 a US$41 en tan sólo siete meses. Es decir, un 71% en su punto más bajo.

Para esta época en el ciclo del crudo del 2008 (es decir, seis meses luego de su pico), la caída fue de 69%. Observen que es mayor al 57% que se está registrando en estos momentos, luego de igual período de tiempo del pico más reciente en junio de 2014.

Como bien sabemos los dominicanos, luego de haber bautizado a los Viernes del Terror, la caída en el crudo a nivel internacional no necesariamente se refleja en igual disminución en los precios de sus derivados a nivel nacional.

Pasó en el 2008 como en 2014: La gasolina entonces cayó sólo 41% o un 60% de la disminución de 69% que vimos en el “West Texas Intermediate”. Las razones para esto son varias, y entre ellas está la devaluación del RD$ y, sobre todo, los ajustes en los impuestos a los hidrocarburos que absorben parte de la economía que se genera.

Ahora, en los primeros siete meses luego de alcanzar el pico de US$105 en junio de 2014, la gasolina premium ha caído sólo 29% (de RD$271 a RD$192), que representa la mitad de la disminución de 57% que si se ha registrado en los mercados internacionales.

Ahí, pues, tenemos una primera razón de por qué tanta belleza que leemos en el Wall Street Journal no se refleja en las económicas de Diario Libre: al combustible local todavía le falta caer bastante más (¡el doble!) para alcanzar al desplome internacional.

El Ministerio de Industria y Comercio ha traspasado el desliz hacia abajo de una forma gradual. Es de esperar que se profundizará más a futuro.

Los precios de la canasta básica en nuestro país (según el Indice de Precios al Consumidor o IPC que publica el Banco Central) no cayeron, de forma acumulada entre junio 2014 y diciembre 2014. Es decir, los precios que pagamos la mayoría en el país no han subido, pero tampoco han bajado.

¿Hay esperanza de que bajen de forma significativa en los próximos meses? A juzgar por la experiencia del 2008, la respuesta no gustará.

En aquel año, cuando el combustible cayó 69% a nivel internacional y 41% a nivel local, el IPC sólo bajó (siéntese, por favor) 2.8% en el mismo período de seis meses. De hecho, posteriormente se fue elevando, aunque poco a poco.

Tristemente, la posibilidad de que los precios disminuyan de forma más amplia en la actualidad es menor en 2014 que en el escenario de 2008.

El por qué lo vemos en la última gráfica, donde comparamos la disminución en los demás “commodities” o bienes básicos en los últimos seis meses de 2008 y los de 2014.

Los insumos agrícolas básicos cayeron 26% en 2008, 4 veces más que en 2014. ¿Las bebidas a nivel internacional? 21% o 10 veces más que ahora.

¿Los alimentos? 34% entonces, o 3.4 veces el 10% que se registró en 2014.

¿Los metales? 42% se desplomaron, contra sólo 8% recientemente.

Finalmente, los insumos industriales cayeron 30% en ese semestre hace seis años, 10 veces más que el 3% de 2014.

En términos generales, aunque los desplomes del petróleo de 2008 y 2014 se parecen mucho en su magnitud y tiempo en generarse, no ha ocurrido lo mismo en los otros insumos que son determinantes en la fijación de los precios en la economía mundial.

La caída petrolera de 2014 es mucho más específica a las decisiones de OPEP y la producción por vía de esquisto.

En cambio, la de 2008 tuvo mucho más que ver con una caída generalizada en la demanda global y en los precios de todos los mercados.

¿Conclusión? Mejor siéntese a esperar que los precios caerán significativamente en 2015. Pero, por lo menos, los viernes serán menos terroríficos.


«La incidencia del precio de los futuros de petróleo en la economía real tiende a mostrar un retraso de 3-6 semanas y es solo entonces que estos empiezan a incidir en el costo de producción de los bienes agrícolas.”

Luis Veras, CFA

Alejandro Fernández W.

Alejandro Fernández W.

Analista financiero, con más de 20 años de experiencia trabajando con el sector bancario dominicano.


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