Tu banquero y tú

Tu banquero y tú

Todos tenemos o tendremos uno, en algún momento de nuestras vidas. Un dentista. Un médico de cabecera. Un abogado. Un arquitecto o constructor amigo. Un contador, por lo menos para llevar los impuestos. También está nuestro banquero o, más probablemente, nuestra banquera.

Le llamarán oficial de servicios, de plataforma, de negocios, de banca personal o privada, asesor, ejecutivo de cuentas, subgerente y por supuesto que hasta gerente. Sea cual fuere el título formal, esa persona le ayudará a llevar sus asuntos bancarios en la o las entidades financieras con las que estará, por obligación, trabajando a lo largo de tu vida.

Nuestras relaciones con los bancos suelen ser de larga duración. Pero, ¿son buenas relaciones? Hay mucho que podemos hacer para evaluarlas y mejorarlas, si resulta necesario. Clic para tuitear

Será una relación de largo plazo la que mantendrás con tu banco, asociación de ahorros y préstamos, corporación de crédito o cooperativa, por lo que pienso que es importante que tomes en consideración los siguientes aspectos para asegurarte de que sea una relación ganar-ganar, tanto para ti como para tu proveedor financiero.

Ten más de un banco

Aunque difícilmente se justificará trabajar con más de tres entidades financieras, pienso que es sano, prudente y hasta astuto manejarse con más de una. Te ayudará a comparar el nivel de servicio y las condiciones que recibe de una manera sencilla, directa y efectiva.

Te fortalecerá en cuanto a Tu poder de negociación, pues no estarás “casado” con un solo proveedor y este sabrá que tienes otras opciones reales, ya listas y disponibles, que podrías aprovechar en otra entidad financiera.

Ahora bien, manejarse con muchas entidades financieras (recuerdo un amigo con nueve tarjetas de crédito de nueve bancos distintos) es complicarse la vida en exceso, fragmentar demasiado sus negocios bancarios y abrirse muchos frentes o riesgos innecesariamente.

No te compliques

Procura siempre un proveedor con el que puedas trabajar de una manera cómoda y accesible. Eso va desde la calidad, funcionalidad y estabilidad de su plataforma de banca digital, como con la ubicación de sus oficinas y cajeros electrónicos y hasta, como veremos en breve, la facilidad con la que puedes ponerte en contacto con tu oficial de cuentas.

En las redes sociales me encuentro con cualquier cantidad de personas que persistentemente se rajan las vestiduras criticando el servicio de su banco o asociación. Si el problema es tan serio, la recomendación es sencilla: Pare de sufrir y cambie de banco.

Algunos dirán: “Es que es mi banco de nómina, no fui yo quien lo eligió”. Aun así, existe la posibilidad de simplemente transferir, cada quincena, los recursos que te deposita la empresa a una entidad con la que te sientes más cómodo, si es que no puedes designarla de entrada.

No todos son iguales

No todos los bancos son iguales, ni todas las sucursales dentro de un banco, ni todos los oficiales dentro de una sucursal.

Lamentablemente, todavía hay mucho de subjetivo y difícil de medir en lo que tiene que ver con la calidad del servicio que recibimos de nuestras entidades financieras.

El reto está en encontrar ese oficial, en esa sucursal y en ese banco que sí te resuelve. Quizás te tome algo de tiempo dar con el recurso adecuado, pero valdrá la pena el esfuerzo de identificarlo, tomando en cuenta el muy largo plazo que probablemente dure tu relación con el banco.

Conoce tu banquero

¿Sabes cuál es el nombre de tu oficial de cuentas? ¿Su correo electrónico? ¿Su teléfono celular? Si no lo sabes, obténlo e intenta contactar de forma directa él o ella. Inicialmente por correo electrónico, que debe responderte dentro de 24 horas. Si no te responden, escala al supervisor o gerente de tu oficial y déjale saber que para ti es importante tener una relación directa con su banquera o banquero.

Ojalá tengas la oportunidad de pasar a saludarle en persona, para que se conozcan cara a cara, conozca acerca de tus necesidades, preferencias y logres establecer una comunicación lo más directa y eficaz posible.

Cuestiona los cargos

Muchos bancos son como algunos restaurantes, cobran hasta por el pan y el agua que le servirán. Debes sentarte a revisar los cargos y comisiones que cada entidad debe publicar en su tarifario de servicios y para el tipo de cuentas y demás productos manejas. Construimos www.rexi.do, un comparador bancario gratuito, para facilitarle el proceso de contrastar los costos y los beneficios de los distintos productos y proveedores bancarios. También tenemos nuestro El Índice de Precios al Consumidor Bancario (IPCB) Argentarium.

Si te irrita algún tipo de cargo en particular, cuestiónelo. Háblalo con tu banquero. Déjale saber que en otra entidad no te lo están cobrando o que el monto es menor. Quién sabe, quizás logres que te exoneren de esa comisión, aunque en general debes estar preparado para pagar por el servicio bancario. Una realidad a veces odiosa, pero realidad igual.

Las condiciones cambian

¿Sabes cuál es la tasa de interés actual de tu depósito a plazo fijo o préstamo bancario? ¿Cuándo toca revisión a esa tasa? ¿Cómo se compara con las condiciones ahora vigentes en el mercado? Me temo que probablemente la mitad de quienes lean estas líneas no sabría responder con seguridad por lo menos dos de estas tres preguntas.

Recuerda: es tu dinero. Tus ahorros, tu crédito. No pretendas que el banco velará siempre por que recibas las mejores condiciones. Esa más bien es una responsabilidad tuya que, con un mínimo de organización, proactividad e información, podrás asumir para hábilmente negociar como más te convenga en un momento particular.

Las condiciones monetarias cambian. Debes entender cuándo ocurren estos cambios, cómo te impactan y proponerte sacarles el máximo provecho. Todos podemos hacerlo.

Una relación integral

Alejandro tiene solo una cuenta de nómina en su banco, cuyos fondos retira en su totalidad inmediatamente le depositan. Eduardo, en cambio, tiene además de esa cuenta de nómina, una de ahorro programado, un certificado de depósito, una tarjeta de crédito y un préstamo de vehículo o hipotecario. Pregunta: ¿Quién usted cree que recibirá mejores condiciones y servicio del banco? ¿Alejandro o Eduardo?

Casi todas nuestras entidades financieras tienen un modelo de servicio integral, enfocado en el cliente y su “combo” de productos, a diferencia de antes, cuando el enfoque era por línea de productos aislados. Mientras mayor fidelidad y lealtad  le muestres a tu entidad, a través de la cartera de productos que llevas con ella, mejor trato recibirás. Asegúrate, eso sí, de que tu oficial de cuentas sepa de la amplitud de tus productos con la entidad y exige el mejor servicio.

Los papeles, ¡en orden!

Tus contratos de productos bancarios, sean de préstamos o de ahorros. Tus pólizas de seguro, de vida, de propiedad o de salud. Datos de tu cuenta en la AFP. Tus números de cuenta, personas de contacto y hasta claves de acceso. La última copia de tu historial de crédito (recuerda que debes revisarlo semestralmente). Copias de tus tarjetas de crédito y documentos de identidad, asegurándote de que tu nombre y apellido aparezcan correctamente en todos.

A todos los documentos anteriores, agrégales instrucciones básicas de cómo se deben manejar tus asuntos financieros en caso de alguna inhabilidad o ausencia tuya. Regálate esa tranquilidad, a ti y a los tuyos, de saber que tiene todo en orden. Eso, ¡no tiene precio!

Alejandro Fernández W.

Alejandro Fernández W.

Analista financiero, con más de 20 años de experiencia trabajando con el sector bancario dominicano.


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