Avanzamos Sancho, ¿avanzamos?

Avanzamos Sancho, ¿avanzamos?

Toca reconocer las recientes medidas tomadas por la Superintendencia de Bancos para motivar una mayor transparencia y, ojalá, competencia también, en el mercado de tarjetas de crédito en el país.

Aunque la circular de referencia, fechada a finales de diciembre de 2011, entrará en vigencia para mediados de año, corregirá muchas de las inquietudes que, en los últimos cinco años, hemos denunciado en este espacio.

Los estados de cuenta del producto plástico, por fin, mejorarán en cuanto a la información que se suministra a los clientes para su toma de decisión.

La recurrente y siempre odiada práctica del cálculo de los intereses sobre saldos insolutos, de cobrar comisiones sin autorización previa y varias otras «bellezas» son corregidas por una norma que, quizás, tardó demasiado en producirse. Pero ya está. Muy bien.

Ojalá que la banca, y sobre todo los clientes, sepan reaccionar ante la nueva información y las mejores prácticas que ahora se implementarán.

Ojalá.

Mi duda surge porque, desde abril del 2011, la Superintendencia de Bancos está publicando semanalmente los costos de las tarjetas de crédito en el país.

Uno pensara que, producto de esa mayor transparencia, la banca sería más competitiva en su oferta frente a sus clientes que, ahora mejor informados, discernirían más cuidadosamente dónde llevan su negocio plástico.

Pero qué va.

Como vemos en la primera gráfica, en los últimos ocho meses hasta enero de 2012, la tasa de interés de las tarjetas «Clásica» de la mayoría de la banca se ha quedado igual o… ¡ha aumentado!

La única excepción fue la oferta de los amigos del Banco Promerica quienes, parece que preocupados por pertenecer al Club de los 100% (es decir, los que cobran más del 100% anual), decidieron bajar 1.8% a su tasa de interés y ahora «solo» cobra 99.0%.

Salvo ese caso, cuatro otras entidades (tres de ellas paradójicamente «mutuales») aumentaron la tasa de interés hasta 18.0%, algo verdaderamente inverosímil considerando los altos niveles ya cobrados anteriormente.

Así vemos, por ejemplo, cómo las asociaciones Popular y Alaver aumentaron 18.0% las tasas, para un costo total de 102.0% y 78.0%, respectivamente.

Mientras tanto, la Nacional de Ahorros y Préstamos y el Banco BDI aumentaron menos (un 12.0%).

La transparencia, parecería ser, sirvió para eso: aumentar significativamente el costo del financiamiento plástico en por lo menos cuatro proveedores y bajarlo cínicamente en el caso de uno.

Prácticas como estas, pienso yo, son las que generan un gran rechazo por parte de la población no solamente al «plástico» sino al sector en general.

Luego amigos de la banca se sorprenden con los injustos e ingratos (para ellos) «misiles» enviados por doña Altagracita o de «El Abusador» diputado.

Sed justos, lo primero,…

Así como en un extremo tenemos decisiones de negocios que consideramos desafortunadas, así hay otras que son positivas para el cliente bancario.

Toca reconocerlas.

En la segunda gráfica identificamos cuatro de las tarjetas de crédito con las tasas de interés más competitivas en el mercado financiero dominicano.

Frente a una tasa promedio de 81.7% ofertada por 20 proveedores de tarjetas en el país, se destacan favorablemente los bancos Caribe (54.0%) y Ademi (48.0%), la Asociación Cibao con 48.0% y uno de los productos del Banco BHD, con la menor tasa del mercado (34.2%).

Claro, una cosa es la tasa de interés que se cobra para el caso de quien se financia, otros las comisiones por servicio (emisión, renovación, etc.) que se cobran para adquirirlas y mantenerlas.

En la gráfica de las cuatro más competitivas estimamos estos costos que igualmente es importante que sean tomados en cuenta al momento de tomar la decisión de escoger su plástico.

Fuente: Superintendencia de Bancos. Análisis BetaMetrix.

El caso de los diferidos

También varios bancos se han distinguidos por ofrecer opciones de financiamiento, vinculadas a sus tarjetas, bajo la modalidad de créditos diferidos.

Ideal fuera que todos tuvieron esta opción, en la que el crédito se otorga a tasas mucho más bajas que la normal, y con un esquema de amortización preestablecido en el tiempo.

Dentro de los que ofertan esta opción «diferida», resaltamos a los bancos BDI, López de Haro, Caribe, BHD y Santa Cruz entre los más competitivos.

La mejor de las mejores tarjetas

Afortunadamente, muchos dominicanos saben cuál es la mejor de las tarjetas de crédito: aquella que se utiliza solo como instrumento de pago y no como mecanismo de crédito.

Es decir, aquella cuyos consumos se pagan 100% al momento de liquidar cada estado de cuenta mensual.

Tengo la esperanza de que las nuevas prácticas bancarias requeridas por la Superintendencia de Bancos, y que la próxima y sorpresiva entrada de un importante jugador en el mercado de tarjetas de crédito, traerá una mayor competencia y reducirá los precios del producto.

Esa es mi esperanza.

Mientras, más de 2,000,000 de clientes lo mejor que pueden hacer es educarse, discernir mejor y exigir más.

Mucho más que ahora.


«Considerando: la importancia de que los usuarios de tarjetas de crédito, además de conocer los requisitos o condiciones para acceder a este servicio, reciban de la entidad emisora suficiente información acerca de los costos asociados al mismo en términos de intereses, comisiones y cargos, para una toma de decisión informada.»

«Instructivo para Cálculo de los Intereses y Comisiones Aplicables a las Tarjetas», Circular SB 005/11 del 27 de diciembre de 2011

 

 

Alejandro Fernández W.

Alejandro Fernández W.

Analista financiero, con más de 20 años de experiencia trabajando con el sector bancario dominicano.



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