Rutas de éxito en el mundo financiero

Rutas de éxito en el mundo financiero

Istock \ Natali_Mis

Iniciamos una serie enfocada en la formación y el desarrollo de los profesionales del sector financiero, especialmente de la banca pero aplicable también a quienes aspiran a trabajar en el mercado de valores y de seguros.

En esta primera columna compartiré mi opinión personal en torno a la formación académica, habilidades esenciales, prácticas recomendadas y el desarrollo profesional que entiendo conducen a escalar a posiciones directivas en la banca.

En 25 años trabajando con el sector financiero, desde dentro y desde fuera, he sido testigo de casos de éxito, y también de fracaso, de antiguos compañeros bancarios y estudiantes de mis años de profesor en las universidades del país.

Comparto mi opinión en torno a la formación académica, habilidades esenciales, prácticas recomendadas y el desarrollo profesional que entiendo conducen a escalar a posiciones directivas en la banca. Clic para tuitear

El plato fuerte de esta serie serán las entrevistas o perfiles que haremos a líderes de la banca en la actualidad, para que desde sus distintas experiencias formativas nos compartan sus rutas para alcanzar el éxito en el mundo financiero.

La idea que nos motiva es el deseo de que estos trabajos sirvan como guía, sobre todo para los jóvenes universitarios, pero también para quienes ya están dando sus primeros pasos en la banca.

La formación académica ideal

Si pasara revista a los líderes de la banca dominicana en la actualidad, identifico ingenieros civiles e industriales, contadores, mercadólogos, administradores, economistas, tecnólogos y financistas. En otras palabras, no hay una carrera única para escalar la cima bancaria.

Pienso que un profesional con una visión y formación amplia y generalista, que posteriormente se puede refinar o especializar a nivel de posgrado o maestría, tendrá una buena base para crecer.

Sin embargo, de que el bancario se debe sentir cómodo con “los números”, especialmente los de carácter financiero y contable, sin duda que es así.

La capacidad del manejo inteligente de grandes bases de datos, y el saberlas interconectar de forma dinámica, a través de las herramientas informáticas que ya son comunes en el sector, es importante.

Desarrollar un pensamiento analítico, con la capacidad de justificar y fundamentar decisiones o recomendaciones con base en datos y no solo instinto o las prácticas del pasado, te distinguirá.

En materia de formación, como en cualquier otra rama del saber, el conocimiento de ayer caducará mañana. Por esto, es crítico el mantenerse constantemente aprendiendo y cuestionando los supuestos sobre los que trabajamos.

Una forma de lograr la actualización constante es a través de los cursos por internet de prestigiosas universidades, muchos de los cuales se ofrecen de forma gratuita y hasta con certificaciones y credenciales accesibles a un bajo costo.

Habilidades esenciales

Además del manejo y análisis de datos, es ideal que el bancario sea capaz de comunicar su trabajo de forma correcta y profesional.

Enviar un correo electrónico mal escrito o redactado con faltas ortográficas básicas le resta a cualquiera, sin importar que la comunicación sea a lo interno de la organización o hacia afuera a clientes.

Entre dos profesionales igualmente bien calificados, tenderá a llegar lejos quien mejor sepa comunicar o presentar, porque tendrá mayores oportunidades para proyectarse y así ampliar su red de relacionados y colegas.

Ejercer el liderazgo, aún cuando no se estaba en posiciones de dirección o poder, ser capaz de escuchar a los demás de forma sincera, de motivarlos y trabajar en equipo de forma efectiva y llevadera, es por igual es un sello de casi todos los dirigentes bancarios que conozco.

En mi opinión, no puede haber un liderazgo efectivo y sostenible en el tiempo que no esté fundamentado en una conducta ética que genere credibilidad, que aunque se pueda cuestionar, termina imponiéndose aun en un mundo muchas veces tan cínico como el financiero.

Prácticas recomendadas

No puedo dejar de sugerir la lectura constante, tanto de los medios noticiosos como de autores, practicantes y analistas de temas económicos y financieros, aunque sea a través de sus cuentas en las redes sociales. Un banquero poco informado y actualizado será poco efectivo.

Ojalá que el incipiente profesional identifique un mentor profesional, alguien de más experiencia y quizás con mayor formación, que pueda conocerle, apoyarle y guiarle al tomar decisiones críticas. No hay mejor consejero que la experiencia.

En mi experiencia profesional, y en la de mi padre a quien admiro mucho, el involucrarnos en iniciativas de bienestar social, sean estas organizaciones sin fines de lucro o las aulas universitarias, además de ser una maravillosa forma de retribuir y aportar a la sociedad, sirve para desarrollar habilidades de liderazgo, comunicación y trabajo en equipo.

Aunque trabajé 15 años en el sector, nunca llegué a ser un “banquero” de verdad, porque no jugué golf ni me destaqué en algún deporte social. Lo escribo medio en broma, pero de que es útil, ¡lo es!

En el campo de batalla

El éxito en la banca no se construirá de la noche a la mañana. Toma no años, sino décadas incluso. Ojalá que la experiencia que se vaya acumulando sea tanto profunda como diversificada.

Que la posición que asumas la mantengas suficiente tiempo como para acumular logros sustanciales, pero que logres variarla lo suficiente como para exponerte a otras áreas, especialmente frente al cliente en la parte comercial de negocios.

Tuve la oportunidad de hacer dos sabáticos de la banca, ambos en el sector público, cuando trabajé en la Superintendencia de Bancos y luego como financiero de la CDEEE. Las experiencias me enriquecieron mucho, tanto personal como profesionalmente, por lo que recomiendo, de presentarse la oportunidad, exponerse al otro lado del campo.

Llegarán “ofertas indecentes”, que te tentarán a saltar del barco para integrarte a otros equipos en otras instituciones. Siempre es bueno cotizarse en el mercado, pero demasiados han sido los casos de excolegas que, motivados solamente por lo económico, luego terminaron arrepintiéndose de dejar su hogar inicial.

Toca saber cuáles oportunidades aprovechar y cuáles dejar pasar El dinero, en definitiva, no lo es todo. Ojalá que siempre prime el aprendizaje y el desarrollo como eje fundamental de tu carrera, sobre todo en su etapa inicial. ¡Éxitos!

Alejandro Fernández W.

Alejandro Fernández W.

Analista financiero, con más de 20 años de experiencia trabajando con el sector bancario dominicano.


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