Apariencias que engañan

Apariencias que engañan

El primero de enero, Carlos va a su banco y deposita RD$1,000,000 en efectivo en una cuenta de ahorro regular que paga el 1.0%. Durante ese mes, con la excepción de un solo día (cuando dejó sólo RD$10,000), mantiene ese balance ahorrado.

Carlos repite la misma actividad de enero en febrero y marzo. Durante un solo día, de cada uno de esos meses, dejó solamente RD$10,000, aunque todos los demás días estaban los RD$1,000,000 depositados en la cuenta.

Julio, otro cliente, hizo exactamente lo mismo que Carlos, pero en otro banco, que también decía pagaría el 1.0% sobre su cuenta de ahorro.

Gustavo, un amigo de Carlos y Julio, también depositó RD$1,000,000 en su cuenta de ahorro, y repitió, con una sola excepción, lo mismo que los otros durante los meses de enero a marzo.

A diferencia de los otros dos, un día antes de cumplir los tres meses, Gustavo fue al banco y retiró todos sus ahorros. Cerró, sin balance, su cuenta.

Para simplificar el caso, asumamos que ni el banco de Carlos, ni el de Julio -tampoco el de Gustavo- cobran cargos por servicio por la actividad que los tres realizaron en sus cuentas.

Los tres bancos, eso sí, en su propaganda y tarifarios de servicios establecen que pagan la misma tasa: el 1.0%.

Así las cosas, viene la pregunta: luego de los tres meses, ¿recibieron los clientes el mismo interés por sus ahorros?

Respuesta: ¡No!

Como vemos en la tercera gráfica, Carlos recibió RD$2,419 (una tasa de interés de 1.0%). Julio solamente RD$25 (el 0.10%). Gustavo, que lo único que hizo diferente fue cerrar su cuenta un día antes que los otros, recibió… ¡nada!

Transparencia ante el usuario

Es lamentable e inaceptable que a esta altura de nuestro desarrollo financiero se presenten situaciones como estas. Aunque maquilladas, son situaciones reales y verificables, que cientos de miles de clientes (sí, ¡cientos de miles!) experimentan con sus cuentas de ahorro.

No identifico a los bancos de Carlos, Julio o Gustavo porque es imposible establecer cuáles son los mecanismos para calcular y pagar intereses aplicados por nuestras entidades, como establece la Ley Monetaria y Financiera, leyendo sus contratos de adhesión.

A pesar de que la ley dispone que los contratos de adhesión identificarán «la tasa de interés aplicable, con indicación de su método de cálculo», salvo contadas excepciones, la mayoría de las entidades financieras del país no lo hacen.

Lo que es más, aun cuando algunos bancos identifican si el interés se computa mensual o semestralmente, esta diferencia limita la capacidad y el derecho que tiene el usuario financiero a una información homogénea, comparable y llana, de tal forma que pueda tomar una correcta decisión de ahorro.

Voy más allá. Existen entidades que todavía no publican sus contratos de adhesión para cuentas de ahorro.

De igual forma, a pesar de que la ley prohíbe que los contratos «remitan a otros textos o documentos que no sean suministrados y explicados al usuario en forma previa», la gran mayoría de los contratos hacen precisamente eso.

Para casi todos, los intereses se establecerán, acumularán o capitalizarán «según la Junta Monetaria», o conforme «parámetros establecidos en la regulación vigente.» Yo, un simple escribidor que algo sabe de la Junta Monetaria y las regulaciones vigentes, desconozco dónde ellas hablan sobre esto.

Por ejemplo, a Carlos el interés del 1.0% se le calculó y pagó mensualmente sobre el balance promedio diario que él mantuvo (RD$968 mil) durante los tres meses. Como es correcto.

En el caso de Julio, en vez de utilizar el saldo promedio diario, el banco identificó el saldo mínimo que se registró en el mes en cuestión y, ¡aunque usted no lo crea!, sobre ese monto menor fue que calculó el interés a pagar.

Pobre Gustavo, que cerró la cuenta el día 89. Resulta que su banco aunque calculó los intereses devengados para él hasta esa fecha, todavía no se los había pagado o registrado en su cuenta.

Y, como el la cerró, nunca le pagará.

Escándalo y petición

Lo insólito de todo esto es que, mientras a Carlos, Julio y Gustavo se les calcula y paga rendimientos en base a balances «convenientes» y poco transparentes, a los bancos que captan los ahorros el Banco Central les paga de forma diaria, efectiva y constante los excedentes que ellos mantienen en el ente emisor.

Así, en el ejemplo, sobre los mismos fondos, los bancos perciben del Banco Central RD$10,301 mientras muchos clientes sólo RD$25 y hasta nada.

Observen que no he cuestionado el nivel de la tasa de interés, que supuestamente promedia 1.48% y que está por debajo de la tasa de inflación. Ahora tampoco cuestiono los cargos que la banca sí le cobra a sus clientes.

Nuestra petición al Superintendente de Bancos: norme, estandarice, regule y transparente la forma de cálculo de interés sobre las cuentas de ahorros.

La manipulación, a veces engañosa, y la opacidad de situaciones como las aquí descritas deben dejarse en el pasado. Ojalá el regulador tome carta en el asunto, por el bien de Carlos, Julio, Gustavo y 2,000,000 de clientes más.

Es lo justo. ¿Verdad?


[quote]«Ser bueno es fácil; lo difícil es ser justo.«[/quote]

Victor Hugo


Alejandro Fernández W.

Alejandro Fernández W.

Analista financiero, con más de 20 años de experiencia trabajando con el sector bancario dominicano.



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