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Guerra avisada no mata soldado

Guerra avisada no mata soldado

El crédito al consumo en la República Dominicana, al igual que en el resto de América Latina, viene creciendo en los últimos años de una manera vertiginosa. Inspiran las campañas publicitarias donde la banca, como todo buen proveedor, le facilita a la familia dominicana su propia vivienda, un vehículo y hasta unas vacaciones «todo incluido» en la China.

Solamente en el período 2004-2005, según una presentación del superintendente de Bancos, los créditos de consumo y para la  vivienda aumentaron de RD$27 mil millones a RD$44 mil millones, un aumento del orden de 61% en doce meses. Las gráficas confirman igual tendencia en los últimos 5 años, para una muestra de la banca múltiple privada, donde el crédito comercial arroja una tasa anual de crecimiento compuesto del 4%, las tarjetas de crédito, los préstamos personales e hipotecarios han aumentado un 24%, 20% y 42%, respectivamente. Cuando en el 2001 los préstamos a personas representaban el 19% del total de cartera de los dos bancos, ya en el 2005 excedían el 33%. A juzgar por los exitosos resultados de las «ferias» y otras iniciativas, en el 2006 llegaremos al 50%.

No estamos solos

Hacia el año 2000, en México la banca de consumo representaba el 6% del total de la cartera del sector privado. Seis años después, a mayo 2006, alcanzaba el 32%. En Chile hace 15 años, el crédito bancario al consumo representaba el 1.8% del Producto Interno Bruto (PIB). Ya en el 2005, excede el 6.6%. En ambos países el crédito al consumo crece como un múltiplo del ritmo de crecimiento del PIB, que va desde 4.0 veces (Chile) a 13.4 veces (México). Aplicando un promedio de ambos países al caso RD, y un aumento del PIB dominicano del 9.3%, podríamos proyectar un aumento en el crecimiento para este tipo de préstamo del 80% en el 2006. En el 2004, el crédito al consumo era el 3.0% del PIB dominicano. ¿Un año después? 4.2%.

¿La culpa es del REA?

Algunos analistas dirían que el desbalance entre el acceso al crédito personal y al comercial es por la exigencia de evidenciar capacidad de pago en el segundo, mientras el primero se fundamenta en el historial de los clientes. Aunque el reglamento de la RD se parece al mexicano, no explica la tendencia. En Chile, Venezuela, España y los Estados Unidos, el crecimiento es también alto, y sus normas no son las muestras. Sea como sea, aunque el REA califique con base el historial, el banquero debe prestar basado en la capacidad, incluso la proyectada.

Una preocupación 

Un crecimiento del crédito de la magnitud evidenciada en la RD debe ser motivo de reflexión para los banqueros, las autoridades y, sobre todo, los consumidores. Más aun cuando esos aumentos se materializan en poco tiempo. Está claro que el crédito a personas sirve como «válvula de escape» por medio de la cual la banca canaliza los importantes excedentes de liquidez acumulados en años recientes.

También es cierto que, tradicionalmente, existió cierta represión del crédito al consumidor en la RD, y que una mayor competencia redundara en tasas de interés y condiciones mas atractivas para los usuarios. Pero el instinto «manada» es fuerte, y en el pasado dominó tanto a financiados. Basta recordar el endeudamiento empresarial a corto plazo en dólares. Por lo anterior, y vista la dinámica actual, es recomendable proyectar hasta dónde se llegará en este segmento y evaluar con mucho cuidado no solamente el historial, sino también la capacidad de pago, y endeudamiento, de los «soldados».

Estamos avisados.

Alejandro Fernández W.

Alejandro Fernández W.

Analista financiero, con más de 25 años de experiencia trabajando con el sector bancario dominicano.




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