Yo tengo un sueño

Yo tengo un sueño

A mi otro sueño

Mejor es prestar y perder que nunca haber prestado”, dijo una vez un banquero. En República Dominicana, sobre todo en los últimos años, el dicho probablemente vendría de un banquero personal, de los que otorgan préstamos para el consumo y la vivienda, más que de un financista corporativo que trabaja con la industria.

El Superintendente de Bancos afirma que el crédito al consumo creció durante el 2006 un 25% y el hipotecario un 30%. Nuestras cifras difieren. Para los primeros cuatro bancos múltiples (Reservas, Popular, BHD y León), que representan el 80% de la banca múltiple del país, el crecimiento es de 44% para consumo y 101% para el de la vivienda, en base a los estados financieros auditados. Los dos renglones personales ya representan el 40% del total de la cartera de esos bancos y, con todas estas ferias, no dudamos que en el 2007 llegará al 50%.

Una propuesta ignorada

En mayo de 2006, en el artículo “Guerra avisada no mata soldado”, hicimos una propuesta que nadie apoyó. Visto el crecimiento sin precedentes que desde entonces mostraban los rubros del crédito personal, y el bajo nivel de cultura financiera en el país, propusimos una campaña de “alfabetización financiera” para que el consumidor tuviera pleno entendimiento del “lío” en el que se metía al firmar un pagaré.

Es loable el mayor acceso al crédito de los últimos años. Herramientas como los burós de créditos, y otras de gestión de riesgos y mercadeo, con cierto “empujón” normativo, han si- do claves en este proceso.
 No obstante, llama la atención, y preocupa, el crecimiento de dos cifras de cualquier activo financiero, sea éste de consumo, comercial o estatal. Pero con el crédito minorista, nos preocupamos más por las personas (y el impacto social masivo que implicaría afectarlas), que por la salud de un banco. Dejando a un lado el consumismo, al que incitan las campañas publicitarias (una tarjeta Visa parece “No tener precio”), el “boom” tiene una debilidad básica: es insostenible.
La capacidad de pago (cuando se mide, porque muchos no lo hacen) del deudor personal está sobreestimada. La carga financiera con la que se comparan los ingresos de los individuos, para establecer cuánta deuda pueden asumir, está basada en niveles de tasas de interés que no se mantendrán por la vida de los préstamos. Pensar lo contrario es creernos Alicia en el país de las maravillas.

No se trata de cerrar la llave. Pero si el crédito seguirá fluyendo, que fluya de manera más seria y menos manipuladora. Ya ni los doble sueldos son un ahorro, pues con un préstamo de nómina (vaya usted a ver a qué tasa de interés), no hay porqué diferirlo. Como con el tabaco, ¿quién no afirmaría que “El endeudamiento excesivo es dañino a la salud”?

Mi sueño es que alguien considere esta propuesta. Apoyar a la Iglesia o a los orfelinatos está muy bien. Pero educar al consumidor bancario es, para abusar del cliché, lo socialmente responsable. ¿O, como los políticos dominicanos, es que los banqueros también apuestan a la ignorancia de la población? De ser así, prepárense para su pesadilla.

Mi sueño en detalle

La Fundación del Usuario Financiero…

…preparará campañas publicitarias que motivarán el endeudamiento responsable, el ahorro, la planificación financiera y el conocimiento del historial crediticio.

…publicará informes periódicos, que evaluarán las tendencias del crédito al individuo e identificará dinámicas, estructuras o productos insostenibles, o perjudiciales para el consumidor.

…asistirá a los deudores personales en el manejo de sus cargas financieras y facilitará la reestructuración de los créditos, antes de que sean transferidos al cobro compulsivo de abogados. Por esta asistencia, cobrará una comisión a los bancos parecida a la recibida por las agencias de cobro.

…certificará a las entidades de intermediación financiera como “Acreedores de Excelencia” (tipo ISO 9000) luego del cumplimiento de una serie de principios y mejores prácticas de transparencia, educación y protección al usuario, que vayas mas allá de lo exigido por ley.

…elaborará programas de estudio para el nivel escolar, universitario y adulo, sobre la buena gestión financiera personal y el manejo de deudas, incluyendo programas de educación masiva al estilo de Radio Santa María.

Alejandro Fernández W.

Alejandro Fernández W.

Analista financiero, con más de 20 años de experiencia trabajando con el sector bancario dominicano.


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