Argentarium les preguntó a sus seguidores en Twitter que si había tomado dinero prestado a un usurero alguna vez en su vida. ¿El resultado? El 22% de las 284 personas que respondieron la encuesta dijo que sí.  

Esta resulta, pues, una modalidad de financiamiento bastante frecuente. Se explica porque puede ser más fácil contactar al prestamista del barrio para conseguir dinero que hacer turno en un banco para llenar papeles y esperar algunos días a ver si el préstamo ha sido aprobado.

Sin embargo, el usurero podría cobrarte anualmente una tasa de interés cuatro veces mayor a la de una entidad financiera, lo que constituye un gran perjuicio a tus finanzas personales.

Según explica el analista Alejandro Fernández W. en el espacio Argentarium Radio, al obtener un préstamo informal de un 20% de interés mensual la gente termina pagando un 240% anual, cuatro veces el 60% que, en promedio, se pagaría en la banca formal.

Lo peor, señala, es que frecuentemente la gente toma dinero a los prestamistas para usarlo en cosas que no son prioritarias. 

Sea cual sea la razón, lo mejor es que puedes hacer la próxima vez que necesites dinero es hacer la fila en un banco y solicitar tu crédito de manera formal para evitar pagar onerosos intereses a los usureros.