Memo al Presidente: Precios de la electricidad y competitividad

Memo al Presidente: Precios de la electricidad y competitividad

A: Danilo Medina, presidente de la República Dominicana

De: Héctor Guiliani Cury

Asunto: Precios de electricidad y competitividad

En los últimos meses el tema de la competitividad emerge como un factor de preocupación para el sector privado y el Gobierno. Para el sector privado la amenaza a la competitividad surge por el cobro del 50% del ITBIS en Aduanas que, según las partes afectadas, aumenta los costos de producción de las industrias que se acogen a la Ley 392-07 de Competitividad e Innovación Industrial. Para el Gobierno, el peligro para los sectores de manufactura, agrícola y comercial se origina en los subsidios que otorgan los países desarrollados a diferentes sectores de su economía.

La realidad es, señor Presidente, que hay cientos de medidas económicas que el Gobierno puede adoptar inmediatamente para mejorar la competitividad de las empresas que operan en el país. Una de ellas es bajar los precios de la electricidad, aplicando la Tarifa Indexada a los clientes comerciales, industriales, agrícolas, de turismo, entre otros. La medida reducirá el costo del KW/h en más de 30%, en base a la tarifa eléctrica de junio. Esta es una decisión de política económica que está bajo su control y puede ser ejecutada por resolución de la Superintendencia de Electricidad. La medida incidiría directamente en el costo unitario de producción y, por tanto, en la competitividad. Dicho de otro modo, aumentaría la eficiencia de toda la economía al acercar precio de la electricidad al que prevalecería bajo condiciones de competencia.

Una opción superior sería aplicar la propuesta de Tarifa Técnica a esos sectores de consumo. La ejecución de este esquema, probablemente, provocaría niveles tarifarios menores que los resultantes de la aplicación de la Tarifa Indexada y, por tanto, mayores niveles de competitividad.

En la actualidad la tarifa eléctrica se erige como una barrera a la competitividad al encontrarse muy por encima de una competitiva. Específicamente, la Tarifa Aplicada a los usuarios regulados correspondiente a los tramos tarifarios BT, MTD1, MTD2, MTH, y AT es mucho más alta que la Tarifa Indexada, es decir, el precio de la electricidad es muy superior al necesario para cubrir los costos de generación, transmisión, distribución y comercialización de las empresas del sector, incluso bajo ciertos supuestos de pérdidas de energía para las distribuidoras. El hecho de que se aplique una tarifa por encima de la indexada implica que el Estado dominicano, a través de los precios de la electricidad, está gravando el uso de ese insumo para los sectores productivos y, por tanto, aumentando los costos unitarios y variables de todo el conglomerado empresarial de la nación.

El problema con una Tarifa Aplicada por encima de la Tarifa Indexada o la Técnica es que actúa casi como un impuesto en cascada.

El problema con la Tarifa Aplicada por encima de la Tarifa Indexada o la Técnica es que actúa casi como un impuesto en cascada: cada empresa en la cadena de producción agrega este impuesto implícito a sus costos de producción y, por tanto, afecta toda la estructura de costo en la cadena de suministro de bienes. Aunque el cobro de este impuesto implícito por parte de las Empresas Distribuidoras de Electricidad no entra en los estimados de ingreso del Presupuesto General de la Nación y no aparece como una carga impositiva, el mismo permite financiar parcialmente el costoso subsidio que el Gobierno otorga a los consumidores de electricidad entre 0-300 KW/h, los cuales pagan una tarifa por debajo de la Tarifa Indexada o Técnica.

De este modo, parte del subsidio que debe cubrir el Gobierno con sus ingresos impositivos es financiado por los sectores productivos. Además este impuesto tiene efectos perniciosos en los precios de los bienes y servicios que adquieren los mismos sectores de bajo consumo de electricidad a los que el Gobierno pretende favorecer. Finalmente, el subsidio constituye un uso cuestionable de los recursos públicos de un país subdesarrollado como es el nuestro.

Fuente: Informe de Desempeño del Sector Eléctrico, Junio 2016.

Fuente: Informe de Desempeño del Sector Eléctrico, Junio 2016.

Como puede observar en el gráfico #1, desde enero de 2015 hasta junio de 2016 los sectores comercial, agrícola e industrial que operan como usuarios regulados pagan un impuesto implícito en un rango que fluctúa entre RD$0.68 y RD$2.37 por KW/h en la tarifa MTD1*. En términos porcentuales, el impuesto oscila entre 9.5% y 43.6% por KW/h como se puede observar en el cuadro #2. Para las tarifas MTD2, AT, BTD y BTH el impuesto implícito se mueve en un rango entre 3.5% y 36%. Estos cálculos no toman en cuento los sobrecostos que se originan por concepto de cargos fijos y por potencia máxima para usuarios regulados en las tarifas BTD, MTD1 y MTD2 y, por cargos fijos, potencia máxima fuera de punta y en horas de punta para clientes con demanda horaria (MTH y BTH). Este impuesto implícito también varía dependiendo de la distribuidora de electricidad que suministra la energía. Por ejemplo, la carga impositiva de las empresas que operan en el área de concesión de EDEESTE es mayor que la de las que lo hacen en las áreas de EDESUR y EDENORTE, debido a que la diferencia entre la tarifa aplicada y la tarifa técnica es mayor en el caso de EDEESTE, porque esta empresa opera con una matriz de generación de menor costo que las otras.

Señor Presidente, una reducción en este precio de tanta importancia en los procesos productivos contribuiría a bajar los costos de producción y de prestación de servicios comerciales, turísticos, y financieros, permitiendo reducir los precios al consumidor final y/o aumentar la rentabilidad de las empresas que se beneficien de esta medida. Por ejemplo, el sector comercial que compite con las compras por internet exentas de impuestos (aquellas cuyo monto está por debajo de US$200) verían sus costos reducirse sensiblemente por la medida.

Fuente: Informe de Desempeño del Sector Eléctrico, Junio 2016.

Fuente: Informe de Desempeño del Sector Eléctrico, Junio 2016.

En vista de que esta decisión beneficiaría al sector privado mucho más que su propuesta de liberar a las empresas acogidas a la Ley No. 392-07 del cobro del 50% del ITBIS en Aduanas, ya que dicho cobro no afecta los costos unitarios de producción y el precio de la electricidad sí lo hace; y de que su propuesta de eliminar los subsidios en los países desarrollados puede tomar años en materializarse a nivel de la Organización Mundial del Comercio (OMC), sería conveniente que el Gobierno pondere seriamente una medida de efectos inmediatos, y esta los tiene. Como dice John Maynard Keynes, en el largo plazo todos estamos muertos.

Adicionalmente, la reducción y flexibilización de los precios de la electricidad tiene la ventaja de que beneficia a todas las empresas manufactureras, comercios y agroindustrias clasificadas como usuarios regulados que adquieren energía eléctrica de baja, media y alta tensión (BTD, BTH, MTD1, MTD2, MTH, y AT) y a aquellos con demanda horaria y no sólo a las empresas acogidas a la Ley 392-07 y/o las que compran electricidad como usuarios no-regulados (UNR). Estas empresas actualmente tienen una fuerte ventaja competitiva vis-à-vis a otras empresas del país, lo que promueve la ineficiencia y el monopolio en detrimento del consumidor y de la nación en general.

Sería conveniente que el Gobierno pondere seriamente una medida de efectos inmediatos, y esta los tiene.

En otras palabras, todas las empresas con niveles de consumo de electricidad por debajo del permisible para comprar como Usuario No-regulado y que no se acogen a los beneficios impositivos de la Ley 392-07 también experimentarían reducciones en sus costos unitarios y variables de producción, aumentando de esta manera su competitividad frente a empresas extranjeras y nacionales.

La implementación de la Tarifa Técnica o la Tarifa Indexada sería un paso concreto que su administración podría tomar en aras de mejorar la competitividad de los sectores manufactureros, comercio, servicios, agrícola y turismo, sin necesidad de esperar por aprobación del Congreso o por la solución del tema de los subsidios de los países desarrollados dentro del marco de las negociaciones multilaterales de comercio.

Adelante, señor Presidente, mejore la competitividad de los sectores productivos del país. Adopte esta medida!!!


*Para una descripción de los distintos tipos de tarifas recomendamos leer Qué tipo de cliente soy, primera y segunda parte.

Nota: El título de esta columna se inspira en el del libro Memo to the President, escrito por Charles L. Schultze, del Brookings Institution y expresidente del Council of Economic Advisers del presidente de Estados Unidos.


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