Fabricando para el mundo

Fabricando para el mundo

Respondiendo a los contactos de los británicos, durante la última parte del siglo XVIII las máximas autoridades de China expresaron que su gente no tenía interés en los bienes producidos en el otro extremo del mundo. La posición renuente coincide con el período anterior a la Revolución Industrial, durante el cual China era el mayor productor de manufacturas. Dos siglos más tarde, en el contexto de la estrategia de desarrollo económico perseguida desde 1978, China de nuevo logró convertirse en la fábrica del mundo.

La contribución del economista Paul Rosenstein-Rodan destaca el beneficio potencial de fomentar el avance paralelo de varios sectores para generar un ‘gran empuje’. El enfoque puede conducir a resolver problemas de coordinación que crean cuellos de botella. Por ejemplo, deficiencias en el desarrollo de la infraestructura física necesaria para la industrialización de una economía.

Las exportaciones de manufacturas chinas intensivas en tecnología y mano de obra con nivel de destreza alto han ganado terreno en relación con aquellas de niveles medio y bajo. Clic para tuitear

La estrategia de industrialización adoptada por China involucró simultáneamente, entre otros elementos, la expansión del sistema de transporte, el mejoramiento del sistema energético, y el desarrollo de ciudades como Shenzhen, en la costa este del país. Los resultados de la estrategia son palpables: las exportaciones de manufacturas chinas han penetrado sustancialmente en los sectores más protegidos de países avanzados, como Corea del Sur, los Estados Unidos y Japón. Y, como muestra la gráfica, las exportaciones de manufacturas chinas intensivas en tecnología y mano de obra con nivel de destreza alto han ganado terreno en relación con aquellas de niveles medio y bajo.

Pero no todo ha sido color de rosa en la historia de la industrialización de China durante los últimos cuarenta años. Chang-Tai Hsieh, profesor de economía en la Universidad de Chicago, y sus coautores hipotetizan que el éxito de China hasta el momento ha dependido, en parte, de la introducción de una corteza que posibilita el éxito de proyectos selectos. La ‘corteza’ opera facilitando la reducción de barreras de entrada en ciertos mercados y la obtención de financiamiento, entre otros obstáculos a la inversión, pero añade un costo a la actividad económica. Estos mecanismos tienen, según los investigadores, la vocación de convertirse en fuentes permanentes de ineficiencia para la economía de China. Consecuentemente, un factor importante en el éxito de China podría transformarse en la piedra en el zapato que complique la transición hacia la próxima etapa de desarrollo económico.

¿Qué necesita hacer China para no estancarse en la ‘trampa del ingreso medio’? La clave es fabricar y exportar productos de mayor valor agregado y, paralelamente, insertarse en la economía del futuro, que estará basada en servicios. Alcanzar los objetivos envolverá mayor inversión en investigación y desarrollo conducentes a la innovación.

China entiende la magnitud del reto y está respaldando actividades pertinentes, como la inteligencia artificial. Una medida del avance es el crecimiento en el número de patentes otorgadas a compañías chinas en las últimas dos décadas por autoridades de los Estados Unidos. Pero el progreso en el futuro dependerá, además, de la estabilidad del proceso de globalización, sobre el cual China apuesta desde su admisión en la Organización Mundial del Comercio en 2001.

Esto último parece posible pero no sin tropiezos en el camino, y con la potencial desventaja resultante de caminar con una piedra en el zapato.


Foto: Logo de la compañía china Huawei, por José R. Sánchez-Fung.

 

José R. Sánchez-Fung

José R. Sánchez-Fung

José R. Sánchez-Fung es profesor de economía en la Universidad de Nottingham en China. Anteriormente, durante más de una década, impartió docencia en Kingston University (Londres). Es PhD y magíster en economía por la Universidad de Kent en Inglaterra, y licenciado en economía por la PUCMM (Santo Domingo).


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