Retos para el avance de la inclusión financiera

Retos para el avance de la inclusión financiera

Los servicios derivados de la operación del sistema financiero impactan positivamente sobre el crecimiento económico y el desarrollo sostenible. Diversos modelos teóricos analizan el tema y la evidencia empírica confirma la relación. No obstante, actualmente más de mil millones de personas están excluidas de acceso a servicios financieros.

Por esa razón la inclusión financiera es un tema primordial en la agenda de organismos internacionales y gobiernos alrededor del mundo. El Banco Mundial conduce encuestas que reporta en el Global Findex. La versión para 2017 revela la persistencia de desigualdades entre el acceso a los servicios financieros en economías avanzadas y las que se encuentran en vías de desarrollo. Por ejemplo, 20% de la población mayor de 15 años en Guinea posee cuenta bancaria, mientras que la cifra es 99% para Noruega.

¿Cómo el progreso de la inclusión financiera beneficiaría a los agentes económicos en países en vías de desarrollo? Los servicios financieros son importantes para fines de ahorro, acceso a préstamos, pagos, y el manejo de riesgo –por ejemplo, ante la posibilidad de la pérdida física del dinero. Una pregunta importante es cómo facilitar el acceso a los servicios financieros. La respuesta dependerá, en parte, de las particularidades de cada economía, lo cual puede complicar el diseño de políticas efectivas.

Promover la inclusión financiera es importante, pero los canales de operación y los efectos esperados son múltiples y presentan obstáculos serios para los hacedores de política en todo el mundo. Clic para tuitear

La literatura económica arroja luz sobre la materia. Como ilustración, Pascaline Dupas y sus coautores contribuyen al entendimiento del tema en un artículo publicado en el American Economic Journal: Applied Microeconomics (2018). El acceso a servicios financieros puede generar múltiples beneficios, pero la investigación examina la función de salvaguardia –la razón fundamental que originó la banca que conocemos hoy. El estudio utiliza datos colectados para Chile, Malawi y Uganda. El experimento facilitó la apertura de una cuenta bancaria básica, especialmente mediante la eliminación de los costos iniciales y de mantenimiento, y ayuda para completar el papeleo correspondiente. El análisis no encuentra evidencia señalando que los favorecidos con el proyecto subsecuentemente utilizaron la cuenta bancaria en una magnitud significativa.

Existen otras preguntas que derivan del intento de fomentar la inclusión financiera. Por ejemplo, ¿cuáles incentivos tiene la banca tradicional para facilitar que la población actualmente excluida tenga acceso a sus servicios? Además, ¿cómo la inclusión financiera podría afectar la estabilidad financiera macroeconómica en vista de que, probablemente, las finanzas de los clientes potenciales son relativamente más vulnerables?

Promover la inclusión financiera es importante, pero los canales de operación y los efectos esperados son múltiples y presentan obstáculos serios para los hacedores de política en todo el mundo. El tema es relevante para países como la República Dominicana, donde, de acuerdo con cifras del Banco Mundial, aproximadamente uno de cada dos ciudadanos -mayores de 15 años- posee cuenta bancaria. La gráfica refleja progreso en la dirección esperada, pero apremian políticas que promuevan la apertura de las puertas de los servicios financieros al público actualmente excluido.


Foto principal: Llaves, por José R. Sؘánchez-Fung.

José R. Sánchez-Fung

José R. Sánchez-Fung

José R. Sánchez-Fung es profesor de economía en la Universidad de Nottingham en China. Anteriormente, durante más de una década, impartió docencia en Kingston University (Londres). Es PhD y magíster en economía por la Universidad de Kent en Inglaterra, y licenciado en economía por la PUCMM (Santo Domingo).


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