Experimentos en el laboratorio y lecciones para la política del banco central

Experimentos en el laboratorio y lecciones para la política del banco central

Los economistas crean modelos para facilitar el entendimiento de la realidad. Pero verificar las implicaciones prácticas de los modelos implica confrontar obstáculos, principalmente dada la escasez de datos -en cantidad y calidad- necesarios para analizar una hipótesis. El campo de la economía experimental tantea soluciones al problema.

Una ilustración de cómo podemos aprender sobre problemas difíciles de verificar deriva del estudio de la política del banco central. El conocido modelo teórico Barro-Gordon analiza las complicaciones que pueden surgir como resultado de la interacción entre el banco central y el público. El análisis en Barro-Gordon concluye que las autoridades monetarias están inclinadas a crear inflación (tratando de colocar la actividad económica real sobre su nivel potencial) y que la actitud perturbará la estabilidad del sistema. Una posible solución al problema es eliminar la vocación inflacionaria del banco central, por ejemplo, mediante el anuncio formal del compromiso con una estrategia de política monetaria creíble.

¿Cuáles son las implicaciones de los resultados obtenidos en el laboratorio sobre la política monetaria en la realidad? Clic para tuitear

El problema es tema de análisis en la literatura económica. Como ilustración, el economista John Duffy (Universidad de California) reproduce las acciones del público y del banco central mediante un juego usando personas en el laboratorio. La versión básica del juego implica que la autoridad monetaria utiliza los pronósticos de la inflación producidos por el público para alimentar sus análisis y subsecuentemente tomar decisiones sobre la postura de la política monetaria. El experimento en el laboratorio muestra que el compromiso por parte del banco central es la opción que produce menor inflación y mayor bienestar en la economía.

¿Cuáles son las implicaciones de los resultados obtenidos en el laboratorio sobre la política monetaria en la realidad? Utilicemos como referencia el caso del Banco Central de la República Dominicana (BCRD). Desde 2012 el BCRD diseña e implementa la política monetaria usando como base la estrategia de metas de inflación. La estrategia implica comunicar una cifra para la inflación esperada (actualmente 4% anual), lo cual puede contribuir a la formación de las expectativas del público respecto a la variación de los precios en el futuro.

El panel A de la gráfica muestra la inflación en la República Dominicana desde 1984 (alrededor del comienzo del período de mayor flexibilidad en el mercado cambiario) hasta previo a la adopción de la estrategia de metas de inflación (2011); el panel B exhibe el período reciente con la estrategia en operación (2012-2019). En el panel A la inflación promedia 16% anual mientras que en el panel B la cifra no sobrepasa 3% anual. Los resultados para los dos períodos no son comparables, pero definitivamente en la actualidad el BCRD opera de acuerdo con lo sugerido por la literatura: optando por el compromiso, y no por la discreción.

Pero las tácticas para obtener la meta de inflación también son cruciales. Por lo tanto, es importante entender cómo se toman las decisiones dentro del BCRD. La credibilidad con el público incrementará junto a la combinación de compromiso y transparencia en la gestión de la política monetaria. Un indicador útil para monitorear el progreso en esa dirección es la brecha entre la inflación esperada por el público y la meta anunciada por el BCRD.


Foto: ‘Abstracto’ por José R. Sánchez-Fung

José R. Sánchez-Fung

José R. Sánchez-Fung

José R. Sánchez-Fung es profesor de economía en la Universidad de Nottingham en China. Anteriormente, durante más de una década, impartió docencia en Kingston University (Londres). Es PhD y magíster en economía por la Universidad de Kent en Inglaterra, y licenciado en economía por la PUCMM (Santo Domingo).


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