Testimonio: “Tenía 21 años cuando ya debía RD$10 millones y el negocio familiar había cerrado”

Testimonio: “Tenía 21 años cuando ya debía RD$10 millones y el negocio familiar había cerrado”

Hola, quisiera compartir mi historia. Ojalá les pueda ayudar a muchos, principalmente a los padres.

Comenzaré por contarles que pertenezco a una familia que jugó un papel importante en los inicios de las zonas francas en Santiago y Esperanza. Mi familia, como grupo industrial, llegó a tener cinco naves laborando, con unos 3,000 empleados, y obtuvo gran éxito desde 1975. Luego de varias décadas en el sector textil, llegaron los 90’s, con cambios drásticos que nos llevaron a cerrar la mayoría de las plantas de costura.

Nuestros clientes principales eligieron otros países y nos quedamos, prácticamente, en bancarrota. Para entonces yo tenía 15 años, pero desde que cumplí los 18, mis padres utilizaron mi identidad para tener acceso al crédito y, como son personas relacionadas con los banqueros, generaron deudas por mas de 5 millones de pesos, sin que yo tuviera la madurez para manejar esos montos.

Durante unos tres años todo transcurrió más o menos bien, hasta que, finalmente, no se pudo tomar más crédito a mi nombre.

…Nos quedamos en bancarrota. Para entonces yo tenía 15 años, pero desde que cumplí los 18, mis padres utilizaron mi identidad para tener acceso al crédito.

Los pagos dejaron de fluir. Yo tenía 21 años cuando ya debía 10 millones de pesos y el negocio familiar había cerrado.

Desde entonces no pagué nada porque no teníamos de dónde pagar esos montos. Al final, se me dañó mi historial y, para cuando terminé la universidad, no podía trabajar como empleado porque me embargaban las cuentas de cobro. Era un verdadero fracaso en todos los sentidos, con tan poca edad.

Interesado en aprender sobre finanzas, empecé a leer Argentrarium, a ver sus videos de Youtube, y comencé a comprender cómo funcionan las cosas. Han pasado los años y he seguido los consejos.

Lo primero que hice fue conocer mi historial de crédito para entonces trabajar en base a mi realidad financiera. Conociendo mi historial, me dirigí a cada una de las entidades e hice un acuerdo de pago. Hoy tengo mis cuotas al día, estoy mejorando mi situación financiera y ya puedo trabajar tranquilo, porque puedo cobrar con mi tarjeta de nómina normalmente.

Gracias, Argentrarium, por guiarme hacia una excelente educación financiera.

NOTA: El autor se reserva sus datos de identidad.


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