¿Cómo elegir entre una cuenta corriente y una cuenta de ahorro?

¿Cómo elegir entre una cuenta corriente y una cuenta de ahorro?

La época en que el dinero se colocaba debajo de colchón quedó en el pasado. Si en la actualidad maneja dinero (sea en pocas o grandes cantidades) lo más probable es que tenga una cuenta bancaria que utiliza para guardar sus recursos, canalizarlos por la vía electrónica y tener mejor control de su administración.

¿Qué tan necesario es poseer este tipo de producto? En nuestros tiempos es prácticamente una obligación, sobre todo para quienes trabajan como empleados formales o son independientes, pero con vínculos comerciales con el mercado formal.

Las entidades de intermediación financiera ofertan dos tipos de cuentas para que el usuario escoja según sus necesidades: corrientes y de ahorro.

Aunque en ambas se puede ahorrar, tienen diferencias claras. Tener conocimiento al respecto puede ayudarnos a reducir los gastos de mantenimiento de cuentas o bien a evitar trámites y simplificar nuestros procesos de pagos. Y en el mejor de los casos, mostrarnos cuál ofrece mayores beneficios.

A continuación detallamos cómo funciona cada tipo de cuenta.

Las cuentas corrientes tienen costos de mantenimiento más altos que las de ahorro y típicamente no generan interés a favor del titular. Clic para tuitear

Cuentas de ahorro

Una cuenta de ahorro sirve para guardar dinero, preferiblemente durante corto tiempo, dado que el rendimiento que generan es bajo.

Estos ahorros se pueden retirar por medio de cajeros automáticos con tarjetas de débito o en sucursales de las entidades financieras. También es posible optar por utilizar una libreta donde se registran los depósitos y retiros realizados.

Generalmente se abren con un monto mínimo que oscila entre RD$100 hasta RD$10,000, esto dependiendo de la entidad de intermediación financiera que se elija.

Cabe destacar, que este tipo de cuentas permite recibir interés por los recursos depositados. El retorno mensual se genera siempre que se mantenga un nivel de ahorro por encima de un balance mínimo (en algunos casos es de tan solo RD$25.00) determinado por la entidad bancaria y establecido en su tarifario.

En general los bancos múltiples ofrecen un retorno de 1.00%, sin embargo otras entidades, como los bancos de ahorro y crédito, llegan a ofertan hasta un 4%.

En el comparador bancario Rexifinanzas.com puede obtener información sobre el rendimiento que ofrecen y los gastos que generan las cuentas de ahorro de por las principales entidades financieras en República Dominicana.

Cuenta corriente

En cambio, la cuenta corriente se diferencia de la de ahorro, entre otras razones, porque puede estar asociada a los talonarios de cheques como herramientas de pago.

En caso de no disponer de fondos suficientes al emitir un cheque, el banco le puede autorizar un sobregiro. Claro, en el plazo establecido usted deberá depositar lo desembolsado.

Aunque cada vez menos, este instrumento es usado en las finanzas empresariales para hacer pagos a proveedores y pagos de nóminas. Tiende a desaparecer debido a las facilidades que suponen las transacciones vía electrónica.

Estas cuentas tienen costos de mantenimiento más altos que las de ahorro y típicamente no generan ningún interés a favor del titular.

Ahora, si su interés es ahorrar y que estos recursos le ofrezcan un mejor rendimiento, debería considerar otros instrumentos, como un certificado financiero, que le generará mayor rentabilidad.

Por ejemplo, un certificado financiero de RD$10,000 a un plazo de 30 días le puede generar un retorno de hasta un 6.75%. (Aquí puede hacer su propia consulta en distintas entidades).

La decadencia de los cheques

Según las estadísticas publicadas por el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) sobre los instrumentos de pagos, las transacciones con cheques han caído considerablemente en los últimos años.

El informe establece que en 2008 las operaciones con cheques superaban los 32 millones, pero en 2017 se habían reducido a 23.3 millones (por RD$1.9 millones), para una disminución de 27.4%.

Mientras que los pagos realizados con tarjetas de débito pasaron de 75.5 millones en 2008 a 178 millones en 2017, para un incremento de 135%.

A mayo de 2018, según el BCRD, circulaban en el país 4.8 millones de tarjetas de débito.

Los datos evidencian la tendencia a a la desaparición de los cheques por el uso de medios de pago más modernos.

También gana espacio el Internet Banking como plataforma para la realización de pagos de servicios, nóminas o transferencias a terceros.

Las estadísticas del BCRD indican que en 2014 los usuarios de esta herramienta tecnológica alcanzaban 1.4 millones de personas, y para 2017 se elevó en un 136%, alcanzando los 3.3 millones de usuarios.

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