¿Qué ocurre si dejas de usar una cuenta bancaria y no la cancelas?

¿Qué ocurre si dejas de usar una cuenta bancaria y no la cancelas?

En el sistema financiero dominicano hay miles de cuentas bancarias inactivas o abandonadas. Muchas son de titulares que fallecieron, pero la mayoría  corresponde a usuarios que dejaron de utilizarlas voluntariamente.

Si eres titular de una o varias cuentas de ahorro en desuso, es importante que sepas que esto puede tener implicaciones sobre tu bolsillo. ¿Cuáles? Depende del tiempo que tenga tu cuenta sin movimiento, del saldo que tengas en ella e incluso de las políticas particulares de cada entidad financiera.

Cuentas sin transaccionalidad

En una primera fase, se encuentran las cuentas sin transaccionalidad. Son las que no has utilizado durante varios meses, sin embargo siguen generando los costos fijos de mantenimiento y el rendimiento habitual. Aún no son consideradas oficialmente como inactivas, pero pueden generar penalidad por falta de actividad y por presentar un balance por debajo del mínimo establecido en el contrato.

En general, las cuentas inactivas sin saldo o con uno muy reducido desaparecen durante esta etapa. Sus costos de mantenimiento y penalidad son por montos más elevados que el rendimiento (generalmente un 1%), y la cuenta se vuelve “insolvente”. A partir de este momento empiezas a acumular una deuda que la entidad financiera puede cobrarte en tu próxima visita a Servicio al Cliente.

Tendrá un costo económico que dependerá del monto que tenga la cuenta, el tiempo que tenga en inactividad y las políticas de cada entidad. Clic para tuitear

La buena noticia es que estos cargos no se acumulan indefinidamente. Algunas instituciones solo los generan durante los primeros tres meses de desuso de la cuenta y, cumplido este periodo, cancelan o desactivan el producto de manera automática. En ocasiones, el cierre de la cuenta también supone una cancelación de la deuda, pero esto varía según la política de cada entidad. Por eso, para conocer la suerte de alguna cuenta en particular, lo más recomendable es llamar o visitar a su banco.

Cuentas inactivas

La segunda fase es la inactividad. El Reglamento sobre Cuentas Inactivas establece que si el producto lleva más de tres años sin uso (y aún tiene balance a favor del titular), entra en esta etapa. Aquí deja de originar cargos y comisiones administrativas. A pesar de esto, se mantiene generando rentabilidad. En este nivel aún tienes tiempo de ir al banco y recuperar tus ahorros, que probablemente habrán mermado bastante por las comisiones y penalidades que habrás tenido que pagar.

Cuentas abandonadas

En una tercera fase, las cuentas entran a la categoría de abandonadas. Ocurre cuando lleva más de 10 años sin movimiento. En esta etapa, el ahorro deja de generar intereses y la entidad financiera traspasa los fondos disponibles al Banco Central. A esta altura los trámites para recuperar el ahorro son más complejos, pero aún existe la posibilidad de hacerlo.

Fondo de Contingencia

El final del ciclo es el Fondo de Contingencia. Si la cuenta llega a cumplir 20 años sin actividad, el ahorro ya no es recuperable. El Banco Central coloca estos recursos en un fondo denominado Fondo de Contingencia, que funge como un seguro que protege a los ahorrantes por hasta RD$ 500,000 en caso de que una entidad quiebre.

Línea de tiempo de las cuentas Inactivas/Abandonadas. Elaborada por Argentarium.


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