¿Para qué sirve el dinero?

La respuesta parece muy simple, y en efecto lo es, pero no tanto como podrías estar pensando. En este audio el economista Santiago Sicard nos explica cuáles son las tres funciones esenciales del dinero.

La primera función, y por la cual nace, es como medio de intercambio. Sustituía al trueque. Los metales preciosos eran el instrumento por excelencia preferido para intercambiar: cobre la plata y el oro. No por el valor que tuvieran, sino porque resultaban prácticos: para una misma cantidad tienen el mismo peso. Pero, con el pasar del tiempo, seguir intercambiando con oro y plata se hacía complicado. Primero en China y luego en Occidente, hacia el año 1700, nacieron los primeros bancos. En contexto de crisis y guerras, esos bancos se dedicaban a recibir y custodiar el oro y la plata de la gente, y le entregaban un certificado como prueba de que tenían estos recursos en custodia. Las personas empezaron a entender que era más fácil hacer intercambios con ese certificado que hacerlos con los metales propiamente. Así esos certificados empezaron a convertirse en el papel moneda que conocemos hoy en día.

¿Sabías que el dinero tiene tres funciones esenciales? Santiago Sicard las detalla en este segmento de Argentarium Radio. Clic para tuitear

Así surgió la modalidad de dinero respaldado en oro y por eso los bancos centrales tenían la obligación de tener en sus reservas tanto oro como valor existiese en los billetes impresos.

Hacia 1970 EEUU es pionero en acabar con el patrón oro. Los billetes comienzan a tener valor sólo por su capacidad de intercambio. Ya no tienen el oro como respaldo.

La otra función del dinero es como unidad de medida. A través del dinero le asignamos un valor a todos los bienes de la economía y es posible saber qué bien tiene más valor que otro solo porque equivale a más billetes o monedas.

La tercera función del dinero es la de ser un depósito de valor. Desde este criterio se asocia la riqueza al consumo y a la capacidad que tiene de satisfacer necesidades y generar satisfacción.  En el audio, este punto se desarrolla con mayor amplitud. Invitamos a escucharlo.