Buenas prácticas para el cuidado de tu score de crédito

Buenas prácticas para el cuidado de tu score de crédito

El score o calificación de crédito es un puntaje con el que los burós de crédito tratan de representar el nivel de riesgo que supones, como usuario, para el sistema financiero. Se trata de una nota que refleja cómo has manejado tus obligaciones con los bancos y qué tan atractivo  podrías resultar para ellos como cliente.

Entre los criterios de evaluación para establecer este puntaje se encuentran: qué tan responsable ha sido el usuario con el pago de sus productos financieros, cómo se encuentra en materia de estabilidad financiera, qué tan extenso es su historial crediticio, etc.

¿Cuáles buenas prácticas podríamos implementar para el cuidado de nuestra calificación crediticia? Aquí algunas recomendaciones. Clic para tuitear

Conociendo en qué consiste, está de más subrayar que un buen score fortalece nuestro perfil de crédito y nos pone en una buena posición a la hora de negociar préstamos con la banca. Una mala nota, en cambio, dificultaría nuestro acceso al crédito y/o lo haría más costoso.

Cabe resaltar que esta herramienta no es utilizada exclusivamente por la banca, pues con frecuencia (y no siempre de manera legal) otras empresas con las que tenemos algún tipo de relación se nutren de este registro de información para evaluarnos.

A sabiendas de esto, ¿cuáles buenas prácticas podríamos implementar para el cuidado de nuestra calificación crediticia? En principio, identificamos siete recomendaciones en ese sentido, aunque la lista puede continuar creciendo.

Organízate

Es importante tener constancia de los gastos en los que incurrimos, desde los básicos fijos hasta los discrecionales. Esto nos ayudará a determinar qué porcentaje de nuestro ingreso debemos dirigir a cada renglón de gastos, incluyendo saldar deudas. De esta forma, la probabilidad de tener que afrontar un imprevisto, como la de no poder realizar pagos a tiempo, se reduce.

Otro elemento que puedes utilizar a tu favor es la fecha de corte. Si la fecha que dispuso el banco no te conviene, puedes acercarte al departamento de servicio al cliente y solicitar cambiarla. Asegúrate de pautarla teniendo en consideración que tendrás alrededor de 22 días para pagar los consumos de cada estado de cuenta. Considera los periodos en que percibas mayor flujo de ingreso.

No temas al crédito

El crédito puede fungir como aliado para construir un score de crédito fuerte, siempre y cuando se utilice apropiadamente. Sin él, es imposible construir un buen historial dado que se le hace imposible al buró identificar tus patrones de comportamiento como deudor. Ten en cuenta que no nos referimos únicamente a los préstamos, pues las tarjetas de crédito también pueden jugar un rol importante en la construcción de un buen perfil crediticio.

Pagar la totalidad del monto adeudado

A pesar de que cada caso es particular, si quedaste corto de efectivo al momento de pagar de tu tarjeta, o tuviste gastos inesperados, hacer el pago mínimo te abre la oportunidad de recuperarte más adelante. ¿La desventaja de incurrir en esta práctica? La mora que se genera le resta puntos a tu score y le hace ver al buró que estás haciendo cargos muy por encima de tu capacidad.  De modo que lo más recomendable es hacer siempre los pagos completos, saldando la totalidad del monto adeudado al último estado de cuenta, en el caso de las tarjetas. Si tienes préstamos, esfuérzate para pagar, siempre, la cuota completa y a tiempo.

Procura que tu límite no sea demasiado alto con relación a tus necesidades y a tus ingresos

Hay que arroparse hasta donde la sabana lo permita. Algunos financistas plantean que lo ideal sería que a un usuario no se le otorgue una tarjeta cuyo límite de crédito supere el 50% de sus ingresos. Esto le facilita al tarjetahabiente un manejo responsable del crédito, dado que reduce las probabilidades de sobreendeudamiento y restringe las facilidades para hacer gastos discrecionales o innecesarios. 

Tenga un fondo de emergencia

Algunos meses traen consigo una serie de gastos (fuera de presupuesto) que nos restan liquidez. Esto es inevitable. Considerándolo, sugerimos tener un fondo de emergencia para evitar incumplimientos con nuestros compromisos crediticios (tarjetas y préstamos), generando malos registros y el pago de interés.

Un fondo de emergencia también puede ser utilizado como garantía en caso de solicitar una tarjeta de crédito, principalmente para usuarios que quieren restaurar su calificación. De hecho, algunas instituciones bancarias podrían otorgarle un limite de crédito entre el 70% y el 90% del monto puesto en garantía. 

Pagos automatizados

Esta opción trae consigo una serie de beneficios, entre ellos: no habrá necesidad de desplazarse para realizar trámites de pago, todas tus deudas se saldarán en la fecha (siempre que dispongas de la liquidez necesaria en la cuenta desde la cual se harán los pagos automatizados), y evitarás caer en incumplimiento por olvido. De este modo tu score se verá fortalecido porque el buró podrá captar cómo saldas tus deudas disciplinadamente.

Revisar el historial de crédito con cierta frecuencia

En la República Dominicana puedes consultar tu score, en las plataformas de Data Crédito y TransUnion, hasta cuatro veces al año (con intervalos de tres meses) sin costo alguno. Esto le permite al usuario analizar su comportamiento e identificar y corregir a tiempo cualquier información errada que pueda estarse registrando.

Revisar tu calificación no altera tu puntuación crediticia siempre y cuando no lo hagas con demasiada frecuencia. Dos o tres veces al año es una periodicidad prudente. De hacerlo constantemente, el buró de crédito pudiese percibir que estás en un estado de ansiedad o estrés financiero.


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