Las medidas anunciadas por las entidades financieras para amortiguar el efecto de la emergencia nacional traen alivio a sus deudores, pero también generan muchas preguntas. Quizás las facilidades que permiten prolongar los plazos de los préstamos o aplazar el pago de la tarjeta de crédito sean las que generan mayor confusión. 

En este podcast el analista Alejandro Fernández W. responde las principales dudas en torno a este tema. A modo de resumen, ofrecemos las respuestas a algunas de las preguntas clave para decidir si acogerse o no a estas facilidades. 

¿En qué consiste exactamente estas medidas? 

En los casos de los préstamos, en general se trata de una modificación a los términos del contrato para extender el plazo de vigencia del financiamiento por 60 o 90 días más, aplazando también el pago de la cuota. Esta cuota incluye capital, intereses y cualquier otro renglón que variará según el producto de que se trate.

En los casos de las tarjetas, las facilidades más usuales consisten en la eliminación temporal de la comisión por mora y la reducción del pago mínimo o un periodo de gracia para hacerlo sin generar penalidad por atraso. Un banco de manera particular redujo los intereses a 12% anual.  

¿Se acumulan intereses durante el periodo del aplazamiento o la gracia?

Sí, los intereses se irán acumulando. Los deudores los verán reflejados en sus balances y deberán hacerle frente al pago cuando llegue el momento. Es porque lo que se modifica es el plazo de vigencia del financiamiento, no el costo que tiene para el usuario. A mayor plazo, naturalmente, habrá un mayor gasto financiero o costo por concepto de intereses.

¿Conviene o no acogerse a las facilidades de financiamiento impulsadas para hacer frente a la emergencia nacional? Alejandro Fernández W. responde preguntas clave sobre el tema. Clic para tuitear
¿Acogerse a estas facilidades afecta el historial crediticio? 

No tiene por qué hacerlo. El historial se lesiona cuando el deudor incumple los términos de su contrato y, en este caso, los términos están cambiando para hacer posible la flexibilización.

¿Todas las entidades están tomando las mismas medidas? 

No es así. Hay diferencias que pueden llegar a ser significativas entre las facilidades presentadas por distintos intermediarios. Lo recomendable es que cada deudor consulte a su banco de manera concreta para conocer con claridad en qué consiste la facilidad que pretende aprovechar. 

¿A quiénes les conviene optar por el aplazamiento de los 90 días de las cuotas de préstamos?

En pocas palabras podemos decir que a todos los que identifican alguna amenaza presente o potencial contra sus ingresos regulares en esta coyuntura y no disponen de un fondo de emergencia que les permita cubrir con holgura al menos seis meses de gastos fijos, incluyendo los préstamos. 

¿A quiénes no les conviene aprovecharla?

A quienes tienen sus ingresos completamente asegurados y un buen fondo de emergencia. Por ejemplo, un empleado del Estado, de carrera, debe saber que es poco probable que pierda sus ingresos, y menos durante el periodo de emergencia nacional. 

¿Qué otra información debo tener?

La más importante: la que te ofrezca tu banco de manera personalizada. Recuerda que aquí nos referimos a las medidas tomadas por las entidades de manera muy general. 

Y un consejo clave que debes tener en cuenta: si te acoges a las facilidades y mantienes tus ingresos o tenías un buen fondo de emergencia, recuerda que esa liquidez extra que tendrás de manera temporal es dinero que le debe al banco. Adminístralo con prudencia y tal vez, al finalizar estos 90 días, puedas hacer un pago extraordinario a tu préstamo y bajar sus costos.

En este sentido, ¿qué están haciendo Argentarium y Alejandro Fernández W. con sus productos financieros?

En el audio te lo contamos. Abundamos en estas respuestas y otros aspectos del tema que seguramente te resultarán relevantes. Te invitamos a escucharlo.