Un inversionista tiene que elegir, constantemente, entre las distintas formas de ganar dinero y de exponerse a las posibles pérdidas. El atrevimiento que lo empuja a arriesgar mucho, su aversión al riesgo o las variables a las que otorgue mayor prioridad determinan el «estilo» en que se enmarcan sus acciones. Luis Veras, en Mercados Globales, nos ofrece la segunda entrega sobre el tema.