Tomar unas vacaciones es una actividad necesaria para descansar el cuerpo y la mente. Pero podría convertirse en una situación estresante: ocurren los imprevistos, gastamos más dinero de lo que teníamos planeado y luego hay que pagarlo con intereses.

Prever algunas circunstancias y planificar nuestro viaje con antelación puede ayudarnos a tener unas vacaciones felices. Santiago Sicard, gerente general de AFI Universal, nos comparte algunos consejos al respecto.

No decidas viajar a última hora

Planifica tu viaje con tiempo suficiente. Si te dedicas a esta tarea con al menos con dos meses de anticipación podrás encontrar hospedaje más económico, boletos aéreos baratos o descuentos en entradas a lugares que quieres visitar.

Al tiempo que ahorras dinero, también podrás ahorrarte tiempo y momentos decepcionantes, como no poder reservar para la fecha en la que quieres vacacionar o encontrarte con que están agotadas las entradas a un lugar o evento al que quisieras ir.

Enlista lo que necesitas para tu viaje

Desde la ropa hasta la pasta de dientes, elabora un listado de lo que necesitas llevar para tu viaje. Recuerda que si no los llevas tendrás que comprarlo a “precio de turista” en el sitio donde llegues.

Si estás medicado, ten especial cuidado en incluir tus fármacos en la lista. También debes llevarte la receta para evitar que te despojen de tus medicinas en el aeropuerto o que no te las vendan en alguna farmacia del país que visitas.

Prepara tu carro

Si decides viajar por carro, toma en cuenta hacer una revisión completa de tu automóvil. Cualquier desperfecto podría representar un costo adicional en pagos al mecánico, compra de repuestos o pago de pasajes para llegar a tu destino.

Si planificas una ruta, evita recorridos largos que consuman demasiada gasolina o que incluyan peajes innecesarios.

En caso de que vayas en avión, la sugerencia es que conozcas de antemano el peso de tu equipaje para evitar pagos por sobrepeso de maletas

Haz un presupuesto

Las vacaciones no son para estresarse sino para pasarla bien. Por eso, es preciso definir de antemano cuánto podemos gastar en ellas, según nuestras posibilidades económicas.

Presupuéstate: evita el riesgo de quedarte sin dinero a mitad de tu viaje y tener que financiar el resto con la tarjeta. Las prioridades de un vacacionista son el hospedaje, la comida y la recreación. Las compras déjalas para el final, si es que se puede.

Verifica qué incluye tu paquete

Algunos viajeros se deciden por paquetes de viaje en hoteles que incluyen desayuno, por ejemplo. Tomando en consideración que tienes ese punto resuelto, entonces sácalo de tu presupuesto.

¿Qué tan conveniente es optar por un paquete todo incluido? Depende del plan que tengas para tu viaje. Si piensas permanecer en un mismo lugar, un todo incluido es buena opción.

Pero, si tu deseo es visitar varios lugares, entonces adquirir un paquete todo incluido no una elección acertada. Imagina que tu paquete incluye hospedaje, desayuno, almuerzo y cena, pero decidiste irte desde temprano otro lugar y llegar al día siguiente.

Entonces estarás pagando estos servicios dos veces, en el paquete incluido y en los lugares que visites fuera de tu hotel “oficial”.

Prevé un poco

Nunca estamos exentos de problemas. Al planificar las vacaciones, debemos considerar adquirir seguros de viajes que nos respondan ante la necesidad de ver un médico o la pérdida de maletas.

Si tienes tarjeta de crédito, averigua si en el plan de beneficios lo incluye. Normalmente las tarjetas de crédito tienen beneficios asociados en términos de seguros. Y si no es así, acércate a una aseguradora de confianza.

Usa tu dinero con inteligencia

Al estar en tu lugar de destino, usa tu dinero de forma inteligente. Carga poco efectivo contigo, por cuestiones de seguridad. En ningún país del mundo estamos exentos de ser víctimas del robo. En un escenario menos trágico, podría sucedernos que simplemente olvidemos nuestra billetera o cartera.

Otra buena razón para no cargar con efectivo es que evitamos gastar menos. Con dinero el bolsillo somos más propenso a gastar en cosas que no teníamos en presupuesto.

Utiliza tu tarjeta de crédito, pero recuerda que ésta solo es un método de pago y que al regresar a tu vida normal tendrás que pagar tus consumos. Lo ideal es que las vacaciones no se difieran a diferentes pagos y mucho menos al precio que significa financiarse con la tarjeta.

Por último, recuerda revisar las cuentas. Lleva control de lo que gastas para evitar no salirte de tu presupuesto o que te intenten cobrar demás.

¡Que tengas unas felices vacaciones! A tu regreso, cuéntanos cómo te fue. Recuerda que puedes enviarnos tu testimonio al correo info@argentarium.com.