En el primer trimestre de 2018 la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) empezó notificar a trabajadores con más de un empleo que no estaban reportando sus ingresos adecuadamente para fines impositivos. El mensaje era, en cualesquiera otras palabras, el siguiente:

Querido contribuyente,

Aunque en alguno o ninguno de sus empleos o fuentes regulares de ingreso el salario alcanza el mínimo gravado (cerca de RD$34,000 al mes), debe conocer que para la suma de todos esos ingresos sí aplica una tasa del Impuesto Sobre la Renta. Pase por la Administración a actualizar sus cuentas.

Se armó el “huidero” cuando muchos que pensaban que sus ingresos no estaban gravados con el Impuesto Sobre la Renta  se enteraron de que habían estado acumulando deudas con la DGII durante años.

Germania Montás, especialista en materia impositiva, recomienda a todos los contribuyentes con varias fuentes de ingreso elegir a uno de sus empleadores como agente de retención. Clic para tuitear

En el mes de abril del mismo año, ante la indignación de tantas personas que alegaban ignorar las normas y demandaban una especie de perdón o amnistía, la agencia recaudadora decidió aplazar las notificaciones y emprender una campaña masiva de educación tributaria enfocada en el Impuesto Sobre la Renta.

¿Qué ha ocurrido desde entonces?

Poco. La DGII suspendió el envío de las notificaciones, pero las normas que le dieron respaldo legal no han cambiado, de modo que en cualquier momento podrían ser retomadas.

Germania Montás, especialista en materia impositiva, recomienda a todos los contribuyentes con varias fuentes de ingreso elegir a uno de sus empleadores como agente de retención, con fines de tributar por esa vía el Impuesto Sobre la Renta consolidado o correspondiente tras la suma de todos sus ingresos.

Quienes no tomen medidas en este sentido se exponen al riesgo de incrementar demasiado su deuda y tener dificultades mayores en el futuro, cuando la agencia de impuestos retome la acción de cobros, advierte Montás.

Para entonces, difícilmente haya posibilidad de eludir esta responsabilidad, sobre todo porque las notificaciones de 2018 y la campaña educativa sirvieron como “un llamado de atención” para que los contribuyentes hagan lo que dispone la ley.