¿El inicio del fin o el fin del principio de la crisis?

¿El inicio del fin o el fin del principio de la crisis?

Cumplidos los primeros dos meses de estado de emergencia, e inmersos en una de las crisis económicas más intensas de la historia moderna, es un buen momento para analizar el comportamiento del crédito bancario, cual si fuera un termómetro del nivel de actividad económica en el país.

La pandemia motivó, aquí y en el resto del mundo, una impresionante flexibilización de la política monetaria de los bancos centrales. En el plano local, eso explica que, a pesar de una parálisis casi absoluta de los sectores reales, el crédito privado haya aumentado más de RD$23.5 mil millones desde el cierre de febrero 2020 hasta la primera quincena de mayo.

El ajuste todavía está por sentirse en materia crediticia y si a apostar fuera, sería a que ocurrirá más fuertemente a partir de julio y agosto, cuando llegue el fin de la gracia bancaria. Clic para tuitear

Vemos en la primera gráfica que, de hecho, 2020 venía con cierta ralentización, pues durante el primer trimestre del año, mes a mes, se evidenció una menor actividad crediticia. En efecto, mientras en el último trimestre de 2019 el crédito crecía, en promedio mensual, unos RD$17.7 mil millones, inició este año creciendo solo RD$4.6 mil millones.

Fuente: Elaboración propia con datos del BCRD.

Luego del shock inicial de marzo, donde el crédito privado aumentó RD$3.1 mil millones, lo experimentado en abril (¡aumento de RD$17.1 mil millones!) e incluso durante las primeras dos semanas de mayo (RD$9.5 mil millones) sorprende, por un lado, pero también es indicativo de la resiliencia de algunos sectores, incluyendo la misma banca.

Es interesante observar que, durante todos estos meses de pandemia y de cierto nivel de pánico cambiario, el aumento en el crédito privado está denominado tanto en RD$ como en US$, evidencia de que no todos los agentes esperan que se produzca un proceso devaluatorio descontrolado. De tener ese mal augurio, evitarían el financiamiento en moneda extranjera y eso, por lo menos, no es lo que indican las cifras.

¿Quiénes crecen?

Desde el cierre de febrero hasta la fecha, todos los sectores empresariales han sido receptores netos de más crédito bancario. La excepción, como vemos en la segunda gráfica, son las facilidades a personas.

En cuanto a los sectores productivos, industria (RD$8.6 mil millones), comercio (RD$7.2 mil millones) y el inmobiliario (RD$2.6 mil millones) encabezan el “ranking” de colocaciones de crédito en tiempos de pandemia.

Dos sectores, críticos para el buen desenvolvimiento de la economía, aunque crecen, lo hacen a un ritmo paupérrimo: la construcción (a penas RD$558 millones en estas 10 semanas) y las mipymes (RD$240 millones en igual tiempo). Dado este pobre desempeño, es prioritario que las autoridades, ahora que están diseñando el nuevo fondo de garantía para estimular el crédito privado, tomen en consideración estos rubros.

Fuente: Elaboración propia con datos del BCRD.

¿Cuál es el sector “Otros”? Aunque no tenemos los detalles específicos, en ese rubro se incluyen “Instituciones sin Fines de Lucro que sirven a Hogares (ISFLSH), otros préstamos no clasificados e intereses devengados”.

Pienso que esa magnitud tan importante (RD$9.3 mil millones), el rubro de mayor crecimiento desde febrero, corresponde a los intereses generados durante este periodo pero que no han sido cobrados por los bancos dado el periodo de “gracia” que han otorgado.

El declive minorista

Era de esperarse la contracción en el crédito minorista. Son RD$6.2 mil millones menos a ese sector, empujado a la baja sobre todo por el desplome del dinero plástico (RD$6.5 mil millones menos) y el pobre desempeño de los préstamos personales e hipotecarios.

Puesto en perspectiva, aunque sigue creciendo en términos interanuales (8.8% nominal), ese ritmo es el más bajo de la última década y con tendencia a empeorar en las próximas semanas dada la caída en el consumo y la confianza, tanto de los consumidores como de los bancos que antes le prestaban tan generosamente.

Fuente: Elaboración propia con datos del BCRD.

A diferencia de la crisis financiera de 2008, cuando las tasas de interés de consumo se dispararon de 18.5% a 29.1% en pocos meses, tumbando la curva del crédito minorista de un 29.1% a solo 2.9%, en la actualidad las tasas se mantienen estables y esto, sin duda, ha servido como amortiguador para enfrentar la pandemia.

Por lo anterior, y a pesar de que se inicie el proceso de reactivación, es importante que sepamos que este no es el principio del fin, sino el fin del principio de la crisis. El ajuste todavía está por sentirse en materia crediticia y si a apostar fuera, sería a que ocurrirá más fuertemente a partir de julio y agosto, cuando llegue el fin de la gracia bancaria.

Fuente: Elaboración propia con datos del BCRD.

Alejandro Fernández W.

Alejandro Fernández W.

Analista financiero, con más de 25 años de experiencia trabajando con el sector bancario dominicano.



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