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Fitch aumenta la calificación de largo plazo de Banco Ademi a ‘A(dom)’

Fitch aumenta la calificación de largo plazo de Banco Ademi a ‘A(dom)’

Fitch Ratings aumentó las calificaciones de riesgo nacional de largo y corto plazo del Banco Múltiple Ademi. La nota a largo plazo, pasa de ‘A-(dom)’ a ‘A(dom)’ y, a corto, sube de ‘F2(dom)’ a ‘F1(dom)’.

El aumento de las calificaciones se debe a la disminución de la concentración y del costo del fondeo de la entidad -expone la agencia calificadora-, a sus rentabilidades altas y a los niveles estables de calidad de cartera.

“Fitch considera que la consolidación de la entidad como banco múltiple fue la causa principal para las mejoras del perfil financiero de la entidad”, afirma en un comunicado de prensa.

Advierte que la rentabilidad del Banco Ademi continúa fuerte dada la administración buena de la cartera y la naturaleza de márgenes altos de los microcréditos.

A cierre de marzo de 2016 los retornos sobre activos y patrimonio se ubicaban en 4.08% y 22.58%, respectivamente.

Sobre la calidad de cartera del banco, Fitch sostiene que continúa estable (2.85%).

Cita que al cierre de marzo de 2016 los veinte mayores deudores representaban 10,18% del total de la cartera.

“Dada la naturaleza de los préstamos, la cartera está atomizada y el riesgo de crédito es controlado. Fitch espera que este comportamiento se mantenga durante todo el año 2016 debido a un entorno económico estable y a una colocación de créditos más conservadora”, expone.

Con respecto a los niveles de capital, indica que “son suficientes para soportar el crecimiento de la operación y son resultado de los retornos amplios del negocio y una generación interna de capital alta”.

Añade que, a marzo de 2016, Banco Ademi tenía un nivel de capital regulatorio superior del promedio del sector de bancos múltiples (15,72%). El Capital Base, según Fitch, se mantiene amplio y estable.

“La concentración del fondeo en los 20 proveedores principales, aunque es elevada, disminuyó desde de 33.7% en 2014 a 27.35% a marzo de 2016. Esta se mitiga por la rotación elevada de la cartera, la estabilidad de los recursos, la diversificación del fondeo y la disponibilidad amplia de fuentes de recursos provenientes de organismos internacionales”, asegura la calificadora.

Fitch considera que la estructura de pasivos con vencimientos a largo plazo (como los bonos ordinarios) favorece la gestión de la brecha entre activos productivos y pasivos onerosos. Además reduce presiones de liquidez en el corto plazo. Los bonos ordinarios no tienen subordinación ni garantía específica por lo que su calificación está en línea con la de la entidad.

Expresa que, en el último año, el crecimiento del banco se ha desacelerado a cerca de 9%, luego de un promedio de 12% en el período de 2012 a 2014.

“Lo anterior se debe a una recomposición de la fuerza de ventas entre los sectores de microempresa y pyme, lo cual se espera continúe en el año 2016 y por tanto el crecimiento estaría alineado a este proceso”, explica Fitch.

Sensibilidad de las calificaciones

La calificadora de riesgo establece que los aumentos de las calificaciones del banco son limitados aunque podrían beneficiarse de mejoras permanentes en su perfil de fondeo, liquidez y concentraciones. Esto, siempre y cuando el banco conserve la calidad de su cartera y los niveles amplios de capitalización.

Las calificaciones podrían ser influidas negativamente por deterioros de la cartera (morosidad a 90 días mayor que 4%), por una capacidad menor del patrimonio para absorber pérdidas (FCC menor que 15%) y desmejoras en el perfil de fondeo. Esto se podría traducir en mayores concentraciones en los depositantes principales, concluye.


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