Experta sostiene que la banca dispone de un plazo muy corto para reportar operaciones sospechosas

Experta sostiene que la banca dispone de un plazo muy corto para reportar operaciones sospechosas

El plazo que tienen las entidades bancarias para reportar las operaciones sospechosas es de hasta 5 días desde el momento en que se produce el evento que genera la alerta. Este es un periodo muy corto para las entidades hacer el reporte que sustenta la sospecha, según el criterio de la experta en cumplimiento Ana María H. de Alba, presidenta de la firma de consultoría CSMB.

De Alba, que este jueves impartió una conferencia dirigida a representantes de los departamentos de cumplimiento de las entidades financieras, expresó hay experiencia de  países en los que el plazo es incluso menor, y que obliga a las entidades a generar reportes de operaciones sospechosas elaborados con rapidez, para evitar sanciones, pero no con el rigor deseado.

Modificar el plazo para reportar las operaciones sospechosas supondría una modificación de la Ley 155-17. Clic para tuitear

En el caso dominicano, modificar esto supondría una modificación de la Ley 155-17 contra el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo.

“Con el tiempo la República Dominicana tiene que determinar si eso hay que enmendarlo o no, pero eso lo va a determinar el propio gobierno cuando vea la cantidad y los reportes de actividad sospechosa”, dijo.

En general, la consultora opina que la nueva legislación supera por mucho a la vigente anteriormente.

Cita que, para el sistema financiero, el mayor reto que se presenta es la responsabilidad de conocer al cliente y determinar hasta dónde llega la debida diligencia.

Recomendamos escuchar la serie educativa sobre la nueva ley de prevención de lavado de activos.

Resalta que con los cambios regulatorios la banca tiene sobre sus hombros una mayor responsabilidad, que incluye velar por el cumplimiento de otros sujetos obligados que son sus clientes.

“Ustedes tienen que ver a los demás sujetos obligados como sus representados”, afirmó la experta, que vino al país invitada por la empresa de servicios tecnológicos GSI – Grupo Soluciones Informáticas.

Incluso recomienda que las entidades financieras asuman el rol de “hermano mayor”, propiciando encuentros de formación e intercambio en materia de cumplimiento, dirigidos a los clientes que sean sujetos obligados.

De Alba planteó que, durante los primeros años de la aplicación de normativas tan exigentes es habitual hallar obstáculos dentro de las mismas entidades, por desconocimiento del personal y por resistencia a un cambio que suele implicar mayor carga de trabajo y responsabilidades.

Para evitarlo, recomienda a las entidades ofrecer buenas condiciones de trabajo y salariales a su personal, no solo a nivel de la gerencia, sino de la base del organigrama de las instituciones.

Cita el ejemplo del personal de cajas y de los departamentos comerciales, que es el que establece contacto directo con los clientes y cuyo entrenamiento corre por cuenta de las entidades, pero que tienen alto nivel de rotación laboral motivada por razones asociadas al salario.

De Alba expresó que la debida diligencia es “la espina dorsal” de un programa de cumplimiento y que su ejecución es responsabilidad de los representantes comerciales.

La experta compartió conocimientos adquiridos durante más de 30 años como consultora en cumplimiento. Ha liderado proyectos de investigación de delitos financieros, de riesgos y de debida diligencia.


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