Foromic 2019 resalta potencial de las microfinanzas para superar barreras de inclusión

Foromic 2019 resalta potencial de las microfinanzas para superar barreras de inclusión

Foto: Fuente externa

Las entidades de microfinanzas no pueden cambiar las características físicas de una persona, pero sí pueden contribuir a modificar el entorno que hace que esas características supongan una discapacidad. La idea fue socializada por Juan Pablo Salazar, consultor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), durante el Foro de Microfinanzas (Foromic) 2019, que se lleva a cabo en Punta Cana. 

Al abundar en la idea, Juan Pablo nos cuenta la historia de la discapacidad de una manera novedosa: una persona en silla de ruedas no está incapacitada para moverse por la ciudad porque su cuerpo lo disponga, lo está porque la ciudad no reúne las condiciones para que pueda movilizarse con fluidez y seguridad. Desde esta narrativa, para que exista la discapacidad, deben conjugarse dos “ingredientes”: la característica física de la persona y las características de la ciudad, que son, estas últimas, sobre las que la sociedad tiene capacidad de control.

Considerando el ejemplo, citó algunas acciones que se pueden llevar a cabo desde el ámbito corporativo para eliminar barreras, como hacer rampas y parqueos adecuados. O, en otra dirección, hacer más accesibles los servicios digitales, de modo que una persona sorda o ciega pueda demandarlos sin mayores complicaciones.

Pero ¿por qué está Juan Pablo hablando de discapacidad en un foro sobre microfinanzas e innovación? La exclusión, en sentido amplio, es un problema socioeconómico, una retranca para el desarrollo de los pueblos y sus organizaciones. 

Presidente del BID: Hoy en día lo más importante es pensar en los déficits de oportunidades, porque ahí es donde se empieza a crear una gran fractura social, y si no la corregimos vamos a tener tiempos muy difíciles. Clic para tuitear

Es un problema con muchos nombres: como se dice discapacidad, se puede decir género, nivel de ingreso, acceso a la educación, acceso a la salud, acceso a internet y las tecnologías, acceso al crédito competitivo, etc. 

“Hoy en día lo más importante es pensar en los déficits de oportunidades, porque ahí es donde se empieza a crear una gran fractura social, y si no la corregimos vamos a tener tiempos muy difíciles”, dijo al respecto el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, durante su intervención en el panel.

El diplomático relaciona las convulsiones sociales que tienen lugar en varios puntos de la región con esta realidad, y entiende que reflejan “la enorme frustración de millones de personas que sienten que el sistema económico y social en sus países no les da las mismas oportunidades de las que gozan las clases privilegiadas”. 

Luis Alberto Moreno, presidente del BID, y Donald Guerrero, ministro de Hacienda de República Dominicana.

Considera que reparar esta realidad no es tarea exclusivamente de los gobiernos, sino también del sector privado. “Supone  que trabajemos todos juntos… Ese es el tipo de trabajo en el que nos tenemos que concentrar. Y en un foro como este (el lema) Reinventar la inclusión no podía ser más oportuno”, afirmó. 

En este sentido, motivó al sector de las microfinanzas a explorar soluciones innovadoras, de modo que nuevos servicios, canales y modelos de negocio permitan mejorar los niveles de inclusión financiera y mejorar las vidas de todos.

En el mismo escenario, el ministro de Hacienda dominicano, Donald Guerrero, expresó que los desafíos de inclusión no son nuevo para América Latina, pero entiende que ahora existen en un contexto de alta “incertidumbre”, por los cambios bruscos que impactan la forma de vida de la gente y la desaparición de empleos tradicionales. A la vez, es optimista y valora el potencial que tiene la innovación tecnológica para ayudar a cerrar las viejas brechas.

Sobre el caso dominicano en particular, el funcionario dijo que es un país de clase media y destacó algunos avances en temas clave, como la inversión en educación y los programas sociales. 

También citó algunos esfuerzos para mejorar los niveles de inclusión financiera, como la conformación de una red de más de 7000 subagentes bancarios.


Foto principal: Juan Pablo Salazar, consultor del BID en materia de discapacidad.


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